Cada vez más argentinos necesitan dos trabajos para sobrevivir
Un informe revela que 1,6 millones de argentinos tienen más de un trabajo para sostener sus ingresos. La mayoría son jefes de hogar y mujeres, en un escenario marcado por salarios deteriorados, precarización y pérdida de calidad de vida.
Cada vez más argentinos necesitan sumar un segundo —e incluso un tercer— empleo para poder llegar a fin de mes.
Un informe reciente expuso una realidad que atraviesa a millones de trabajadores: 1,6 millones de personas en el país tienen más de un trabajo, en medio de una fuerte presión económica sobre los hogares y una pérdida sostenida del poder adquisitivo.
Los datos muestran que el fenómeno golpea especialmente a sectores medios y bajos.
El 56,6% de quienes tienen múltiples empleos son mujeres y 9 de cada 10 pluriempleados tienen entre 30 y 65 años. Además, más de seis de cada diez son jefes de hogar, lo que refleja el peso que recae sobre quienes sostienen económicamente a sus familias.

El informe también advierte que el 83% de los pluriempleados tiene dos trabajos, mientras que un 10,5% llega a sostener tres empleos al mismo tiempo.
Detrás de esos números aparece otra cara de la crisis: menos horas de descanso, menos tiempo en familia y una calidad de vida cada vez más deteriorada.
En términos regionales, el Gran Buenos Aires concentra el mayor porcentaje de trabajadores con más de un empleo: allí se encuentra el 54,6% del total.
Sin embargo, la problemática atraviesa a todo el país y se siente con fuerza en las provincias, donde muchos trabajadores deben combinar actividades informales, changas o tareas de servicios para compensar salarios que quedaron rezagados frente a la inflación.
Uno de cada tres pluriempleados no tiene aportes jubilatorios y gran parte de las actividades complementarias se desarrollan en sectores informales o de baja estabilidad.
El servicio doméstico aparece entre las ocupaciones más frecuentes, junto a tareas administrativas y profesionales.
El crecimiento del pluriempleo vuelve a poner en discusión el estado real del mercado laboral argentino. Aunque algunos indicadores muestran desaceleración inflacionaria, para millones de familias el problema sigue siendo el mismo: el salario no alcanza.
Mientras tanto, crece la preocupación por el desgaste físico y emocional de trabajadores que deben multiplicar jornadas para sostener ingresos mínimos y evitar caer en la pobreza.




