Creyeron que les habían robado, pero descubrieron que eran policías: denuncian destrozos tras un allanamiento de la FPA
- Telediario Digital

- 29 jul
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Los propietarios de un galpón que funciona como cochera y lavadero aseguraron que encontraron puertas y portones destruidos tras un operativo realizado durante la madrugada. Afirman que es la segunda vez que sufren un allanamiento de la Fuerza Policial Antinarcotráfico y reclaman explicaciones por los daños.
Cuando llegaron al galpón, la primera impresión fue la de un robo. Las puertas estaban destrozadas, el portón violentado, vehículos revueltos y un importante desorden en el interior. Sin embargo, al revisar las cámaras de seguridad descubrieron que quienes habían ingresado no eran delincuentes: se trataba de un operativo de la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA), realizado durante la madrugada.
Los propietarios, Martín y Ezequiel González, sostienen que el inmueble funciona desde hace años como cochera y lavadero de vehículos y aseguran no comprender por qué volvió a ser allanado.
"Es la segunda vez que nos pasa. Rompen todo, no encuentran absolutamente nada y nadie nos da una explicación", expresó Martín en diálogo con la prensa.

Según relató, el procedimiento se realizó alrededor de las 3.30 de la mañana, cuando el lugar estaba vacío, y fueron alertados por un vecino que observó cómo rompían los accesos.
Los dueños señalaron que, al igual que en un allanamiento anterior ocurrido entre 2019 y 2020, el operativo dejó importantes daños materiales. En aquella oportunidad, afirmaron haber recibido una constancia en la que se indicaba que no se había encontrado ningún elemento de interés para la investigación, aunque nunca fueron indemnizados por las roturas. Esta vez, aseguran que ni siquiera encontraron una notificación al llegar al lugar.
"Me parece perfecto que la Policía investigue lo que tenga que investigar, pero no de esta forma", sostuvo Martín.
Incluso planteó una hipótesis sobre el origen del procedimiento: cree que podría estar relacionado con algún cliente que llevó su vehículo al lavadero y que posteriormente quedó involucrado en una causa.
"Yo no tengo por qué pagar los platos rotos del otro. Lavo un auto y se va, nada más", manifestó.
Tras el operativo, los propietarios intentaron obtener información en dependencias de la FPA y en Tribunales, pero aseguran que no recibieron respuestas sobre los motivos del allanamiento.
Mientras evalúan junto a un abogado los pasos a seguir, insisten en que su principal reclamo es que cesen este tipo de procedimientos con daños sobre un comercio que, según remarcan, desarrolla una actividad "a la vista de todo el barrio".
"Estamos a disposición de la Justicia para lo que haga falta, pero no de esta manera", concluyó Martín.



