Del calor al granizo: qué anticipa el otoño y cómo impactará en cada región
- Telediario Digital

- 25 feb
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El meteorólogo Juan Mario Ataliva Navarro trazó un panorama para el cierre del verano y anticipó un otoño con temporales marcados, oscilaciones térmicas y posibles excesos de lluvia en el centro-este del país.

El verano entra en su recta final con un escenario cambiante: menos olas de calor en el centro y norte argentino en comparación con el año pasado, pero con lluvias intensas y muy repartidas, especialmente en el oeste. Así lo explicó el especialista Juan Mario Ataliva Navarro en su habitual informe “De la tierra al cielo”.
Según detalló, este verano estuvo atravesado por una fuerte influencia del Pacífico, lo que generó tormentas significativas en provincias como Catamarca, La Rioja, Salta, Jujuy, Mendoza y San Juan. En varias zonas hubo eventos poco habituales para esta época, incluso con daños en cultivos y viñedos.
De cara al otoño, el pronóstico no es lineal. Se esperan períodos de cuatro a seis días con lluvias importantes y temporales marcados, especialmente entre marzo y junio.
El foco estaría en el centro-este del país, con posibilidad de excesos hídricos e inundaciones en sectores del este de Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires.
El invierno, en tanto, sería “corto pero intenso hacia el final”, con oscilaciones térmicas pronunciadas. No se descartan nevadas relevantes en la Patagonia y episodios aislados en zonas centrales, mientras que el norte argentino también podría sentir irrupciones de aire frío más marcadas que en temporadas anteriores.
En lo inmediato, continúan las tormentas de verano en distintas regiones:
inestabilidad en Cuyo y el centro del país, lluvias fuertes en el AMBA en las últimas horas y un frente frío avanzando hacia la Patagonia con vientos intensos y nevadas en sectores cordilleranos.
El mensaje es claro: 2026 será un año “mix”, con marcada variabilidad climática. Un escenario que obliga a productores, municipios y vecinos a seguir de cerca cada actualización, porque el clima —una vez más— promete no dar tregua.



