“Desde el momento uno que Óscar González accedió al vehículo, ya estaba cometiendo un delito”
El juicio contra Óscar González por la tragedia de Altas Cumbres ya tiene fecha. La familia de las víctimas espera que se haga justicia tras más de tres años de espera y daños irreversibles.

El 3 de agosto marcará un antes y un después en la causa por la tragedia de Altas Cumbres, donde Óscar González, exministro de Córdoba, provocó un accidente que dejó una docente fallecida y daños irreversibles a dos jóvenes. La familia de las víctimas celebró que se fije finalmente una fecha para el juicio oral, tras más de tres años de espera. “Desde el momento uno que Óscar González accedió al vehículo, ya estaba cometiendo un delito”, afirmó Gustavo Álvarez, padre de Alexa.
En diálogo con Telediario Federal, Gustavo Álvarez relató el desgaste que atravesó la familia durante todo este tiempo, denunciando que lo político atravesó lo judicial y que en varias instancias intentaron presionarlos o comprar su silencio. “No nos merecemos esto como familia, no nos merecemos pasar esta situación”, expresó, recordando el impacto físico y psicológico que sufrieron las jóvenes. La imputación actual, sostuvo, sigue siendo insuficiente frente a la magnitud del hecho y las negligencias anteriores al accidente.
Según la familia, González conducía un vehículo oficial sin habilitación, seguro ni carnet, y violó normas básicas de tránsito. “Esto fue un crimen vial y se merece tener una calificación de homicidio simple y doble eventual”, señaló Álvarez, enfatizando que las pericias accidentológicas confirmaron que invadió el carril y que no existieron testigos que contradijeran esta versión. Además, criticó la respuesta de los funcionarios, que derivaron a las jóvenes a hospitales sin la capacidad adecuada para atenderlas.
El impacto de este caso trasciende lo individual y toca la percepción de la justicia en Córdoba y en otras provincias, donde se debate la eficacia de la sanción frente a figuras políticas con poder. La familia subraya la necesidad de que la sociedad cordobesa entienda la gravedad del hecho y deje de especular sobre la calificación del accidente, que consideran debería ser tratado como crimen vial y no accidente.
Alexa y Marina continúan adaptándose a sus nuevas condiciones de vida. Alexa estudia licenciatura en diseño de indumentaria, mientras que Marina sigue un proceso de rehabilitación intensivo, incluyendo rutinas para recuperar movilidad y control corporal. “Si no hubiera sido rota como la rompió Óscar González, hoy Alexa estaría cumpliendo su sueño de estudiar ballet”, recordó Gustavo.
El juicio del 3 de agosto se espera que sea uno de los más seguidos en Córdoba, por el fuerte impacto social y la exposición mediática de la causa. La familia advierte que no escatimará esfuerzos para que se haga justicia y que todos los testimonios se centrarán en prevalecer la verdad sobre el accidente, dejando claro que el episodio debe ser recordado como un crimen vial y no un simple siniestro.




