Mientras cae el consumo de carne en Argentina, las exportaciones crecieron más de 10%
El consumo de carne vacuna cayó 11,5% durante la primera mitad de 2026, mientras los cortes aumentaron hasta un 53,6% interanual, muy por encima de la inflación. En paralelo, las exportaciones crecieron más de 10%, impulsadas por una mayor demanda externa.

El consumo de carne vacuna volvió a retroceder en Argentina durante el primer semestre de 2026. Según un informe de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), la demanda en el mercado interno cayó 11,5% interanual, en un escenario donde los precios de los cortes aumentaron muy por encima de la inflación.
Entre enero y junio, el consumo aparente alcanzó 1,02 millones de toneladas, unas 131.830 toneladas menos que en igual período del año pasado. Además, el consumo por habitante descendió a un promedio anual de 47 kilos, el nivel más bajo de los últimos años, lo que implica que cada argentino consume, en promedio, 4,2 kilos menos de carne vacuna que hace un año.
El principal factor detrás de esta retracción fue el fuerte incremento de los precios. Mientras la inflación interanual de junio se ubicó en 33,5%, el rubro carnes y derivados aumentó 45%, y los cortes vacunos registraron una suba del 53,6%. La diferencia también quedó expuesta frente al pollo, cuyo precio avanzó 29,9%, consolidándose como una alternativa más accesible para muchas familias.

El impacto se siente especialmente en las provincias ganaderas y en las economías regionales vinculadas a la cadena cárnica. Aunque Argentina continúa siendo uno de los principales productores de carne del mundo, el mercado interno pierde participación frente al comercio exterior. Durante el primer semestre, el consumo doméstico absorbió el 71,4% de la producción, cuando un año antes representaba el 75,6%, mientras que las exportaciones crecieron 10,2%, favorecidas por la ampliación de la cuota de ventas hacia Estados Unidos.
Pese a la caída del consumo, CICCRA destacó una leve señal de alivio durante junio. El precio promedio de la carne registró una baja mensual del 0,1%, con descensos en cortes tradicionales como el asado, la nalga y el cuadril. Sin embargo, el desafío sigue siendo recuperar el poder adquisitivo de los consumidores para que un alimento históricamente ligado a la mesa de los argentinos vuelva a ser una opción más accesible.



