Mientras crece la polémica por la CNEA, el Gobierno apuesta por un nuevo reactor nuclear en Atucha
- Telediario Digital

- 3 jul
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El Gobierno nacional presentó un proyecto privado para construir un reactor nuclear modular en el complejo Atucha. La inversión sería de US$1.200 millones, con capitales estadounidenses y tecnología desarrollada en Argentina, en una iniciativa que el oficialismo busca incorporar al futuro "super-RIGI".

El Gobierno nacional anunció la presentación de un proyecto privado para construir un reactor nuclear modular pequeño (SMR) en el complejo Atucha, ubicado en Lima, partido de Zárate. La iniciativa contempla una inversión estimada en US$1.200 millones, será financiada con capitales privados estadounidenses y utilizará tecnología basada en una patente argentina.
La propuesta fue presentada por la empresa Meitner Energy Latam ante el ministro de Economía, Luis Caputo, y el secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Nápoli. El proyecto prevé el desarrollo del reactor ACR-300, con una potencia de 300 megavatios, y según el Gobierno generaría alrededor de 2.000 puestos de trabajo directos durante las etapas de construcción, puesta en marcha y operación.
Desde la Casa Rosada sostienen que la iniciativa representa el nuevo esquema de política energética impulsado por la administración de Javier Milei, basado en la participación del capital privado.

"El Estado genera las condiciones y garantiza la previsibilidad, mientras el sector privado aporta el capital y asume el riesgo", aseguró Ramos Nápoli.
El proyecto también podría convertirse en uno de los primeros en ingresar al denominado "super-RIGI", el régimen de incentivos que el Gobierno busca enviar al Congreso para promover grandes inversiones en sectores considerados estratégicos, entre ellos energía, minería, inteligencia artificial, centros de datos, defensa y tecnología nuclear.
La iniciativa aún deberá atravesar distintas instancias administrativas. Antes de iniciar la obra necesitará la aprobación del Ministerio de Economía y el licenciamiento de la Autoridad Regulatoria Nuclear. De cumplirse esos requisitos, la construcción demandaría aproximadamente cinco años.
El anuncio llega, además, en un contexto de fuerte debate sobre el futuro del sector nuclear argentino. Mientras el Gobierno impulsa inversiones privadas para ampliar la capacidad de generación, trabajadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) denuncian un proceso de ajuste y reducción de personal que, según advierten, podría afectar proyectos estratégicos como el reactor CAREM, desarrollado íntegramente en el país.



