"No quiero ser una menos": la odisea de una bailarina argentina que quedó atrapada en Marruecos tras sufrir violencia de género
- Telediario Digital

- 26 jul
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María Aguilar Halak, una neuquina de 35 años, viajó al país africano por una propuesta laboral, pero un accidente, el abandono de sus empleadores, una estafa y episodios de violencia de género transformaron su sueño en una pesadilla. Ahora busca reunir dinero para regresar a la Argentina.

Lo que comenzó como una nueva oportunidad profesional terminó convirtiéndose en un drama. María Aguilar Halak, bailarina argentina de 35 años, llegó en marzo a Marruecos para trabajar en un espectáculo en la ciudad de Agadir. Sin embargo, un accidente durante una presentación marcó el inicio de una serie de hechos que hoy la mantienen atrapada en el país africano, sin recursos para regresar a la Argentina.
Según relató, durante una actuación pisó un carbón encendido, cayó al suelo y sufrió una grave lesión en la columna. La empresa que la había contratado dejó de abonarle el salario y, asegura, tampoco se hizo cargo de los gastos médicos. "Nadie se hizo cargo, nadie me ayudó, nadie hizo nada", denunció la bailarina, quien explicó que necesita una cirugía tras el deterioro de dos discos lumbares.
Con la intención de empezar de nuevo, se mudó a Marrakech. Allí conoció a un hombre que se presentó como médico y con quien inició una relación. Sin embargo, más tarde descubrió que la había engañado sobre su identidad y que, además de pedirle dinero bajo distintos pretextos, comenzó a ejercer violencia física contra ella. El primer episodio ocurrió, según contó, cuando se negó a mantener relaciones sexuales sin protección.
"Me dio una cachetada y me dijo que en Marruecos esas cosas eran normales", recordó. María denunció las agresiones ante la Policía marroquí y obtuvo una restricción de acercamiento. Aun así, afirma que el hombre volvió a interceptarla y atacarla pocos días después. También aseguró que le sustrajo alrededor de 4.000 euros entre alquileres, tratamientos médicos y otros gastos, por lo que debió mudarse nuevamente por temor a nuevos ataques.
Hoy, sin posibilidad de trabajar por la lesión y mientras la Embajada Argentina sigue su caso, la neuquina lanzó una colecta para reunir cerca de tres millones de pesos y costear el pasaje de regreso. En un video publicado en redes sociales resumió su desesperación con una frase que rápidamente conmovió a miles de personas: "No quiero ser una menos. Lo único que quiero es volver a mi casa".


