Nueve denuncias, sin imputación y crece la polémica por el cura acusado de presuntos abusos
La causa contra el sacerdote Alejandro Nicola continúa sumando tensión. Mientras la Justicia avanza con pericias psicológicas y el religioso aún no fue imputado, su reaparición oficiando una misa en la Catedral de Córdoba provocó indignación entre las familias denunciantes, que reclaman una investigación más firme.

El caso que involucra al sacerdote Alejandro Nicola volvió a quedar en el centro de la escena judicial y social en Córdoba. El religioso, quien se desempeñaba como director del Jardín de Infantes Niño Dios de Villa Carlos Paz, enfrenta nueve denuncias por presuntos abusos sexuales contra menores. Sin embargo, pese al avance de la investigación, todavía no fue imputado por la Fiscalía.
En diálogo con Telediario Federal, Pablo Pigini, abogado que representa a cuatro de las nueve familias denunció que la causa comenzó el 20 de mayo de 2025, cuando una madre encontró sangre en la ropa interior de su hija tras retirarla del jardín. A partir de esa situación se activó el protocolo médico y judicial, dando origen a la primera denuncia. Con el correr de los meses se incorporaron nuevos casos que derivaron en la unificación del expediente.
El letrado sostuvo además que, una vez incorporado como querellante, solicitó diversas medidas de prueba, entre ellas testimonios, cámaras Gesell y declaraciones de personal de la institución. También cuestionó el ritmo de la investigación durante sus primeros meses y afirmó que algunas de esas medidas fueron aceptadas por la fiscalía y otras rechazadas.
La polémica se profundizó en los últimos días cuando Nicola fue visto oficiando una misa en la Catedral de Córdoba, pese a haber sido apartado de la parroquia vinculada al jardín donde se investigan los hechos. Para las familias, la decisión generó "indignación" y representa una falta de consideración hacia las presuntas víctimas. "Entendemos el principio de inocencia, pero las instituciones también deben proteger a los niños", expresó el abogado.
En el plano judicial, la defensa de las familias también pidió que el sacerdote sea imputado y advirtió sobre la necesidad de profundizar las medidas procesales.
Por el momento, la Fiscalía de Tercer Turno de Villa Carlos Paz, a cargo de Jorgelina Gómez, mantiene al sacerdote en calidad de sospechoso y aguarda el resultado de las pericias psicológicas reprogramadas para este mes. Además, familiares de los denunciantes convocaron a una nueva movilización para reclamar avances concretos en la investigación.




