Se llama Leonel Messi, es cordobés y su vida está llena de anécdotas increíbles
Leonel Adrián Messi vive en Córdoba y desde hace años convive con un nombre que despierta sorpresa en cualquier lugar. Entre bromas, confusiones y situaciones insólitas, contó cómo es llevar el mismo nombre y apellido que el capitán de la Selección Argentina.
Para millones de personas en todo el planeta, escuchar el nombre Lionel Messi significa pensar automáticamente en el mejor futbolista del mundo. Pero en Córdoba hay otro Leonel Messi que, desde hace años, convive con esa coincidencia que le cambió la vida cotidiana y lo convirtió en protagonista de incontables anécdotas.
Leonel Adrián Messi, oriundo de Río Tercero, contó que muchas veces evita dar su nombre porque la reacción suele ser la misma: nadie le cree. "Casi nunca me presento porque la gente piensa que es un chiste", explicó. Incluso relató que en consultorios médicos llegaron a creer que la secretaria estaba haciendo una broma y no lo llamaban cuando llegaba su turno.

Las situaciones insólitas se repiten a diario. Para pedir un delivery suele usar el nombre de su esposa porque, cuando dice "Leonel Messi", la respuesta casi siempre es una broma. También recordó reuniones oficiales en las que los presentes pasaron varios minutos convencidos de que alguien estaba haciendo una humorada, hasta que mostró su documento.
La fama del capitán argentino hizo que las historias trascendieran las fronteras. Durante un viaje a Nueva York, empleados de una boletería comenzaron a llamar a sus compañeros al ver el nombre impreso en el sobre de las entradas. En Cuba, un artista incluso le regaló un cuadro solo por compartir el nombre con el ídolo argentino. Además, asegura que recibe mensajes desde distintos países, incluso escritos en árabe.

La particularidad también alcanzó a su familia. Contó que sus hijas fueron aplaudidas en la facultad al escuchar su apellido y que un hermano radicado en España bautizó su negocio como "Farmacia Messi", lo que despertó la curiosidad de medios locales que llegaron a pensar que el emprendimiento pertenecía al astro rosarino.
Aunque nunca conoció al verdadero Lionel Messi, no pierde las esperanzas. Entre risas aseguró que probablemente sea su hija, que hoy vive en Barcelona, quien termine consiguiendo ese esperado encuentro. Mientras tanto, sigue disfrutando de una historia única: la de un cordobés que, sin haber jugado un solo minuto en la Selección, lleva uno de los nombres más famosos del planeta.




