¿Sobra la comida en Argentina? Un estudio de Córdoba puso en duda una de las frases más repetidas
- Telediario Digital

- 26 may
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Una investigación de la Universidad Nacional de Córdoba midió cuánto produce el cinturón verde cordobés y cuánto se necesitaría para alimentar saludablemente a la población. El resultado abrió un debate incómodo: aun si los cordobeses quisieran seguir una dieta recomendada, la producción local alcanzaría para cubrir apenas el 21,3% de frutas y verduras necesarias.

Argentina suele aparecer entre los grandes productores de alimentos del mundo. Pero una investigación realizada por la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) puso sobre la mesa una pregunta distinta: ¿producir mucho significa alimentar bien? La respuesta que encontró para el caso cordobés abre una discusión más amplia sobre acceso, nutrición y modelo productivo.
El estudio analizó la Región Agroalimentaria de la Ciudad de Córdoba (RACC), conocida como cinturón verde, y cruzó los datos de producción con el consumo real y el consumo recomendado por las Guías Alimentarias para la Población Argentina.
El resultado fue contundente: si todos los habitantes comieran las cinco porciones diarias sugeridas de frutas y verduras, la producción regional alcanzaría para cubrir solo el 21,3% de esa demanda.

Incluso con los hábitos actuales, que están por debajo de lo recomendado, la situación ya muestra límites. Según el trabajo, la producción cubriría apenas el 56,2% de las frutas y el 77,58% de las verduras que hoy consumen los cordobeses. Para los investigadores, esto cuestiona una medición tradicional basada en toneladas generales de producción y no en disponibilidad real de alimentos frescos y accesibles.
“El sistema alimentario promociona índices según los cuales sobra la comida en Argentina. Pero hay algo que no se está midiendo bien”, sostuvo Matías Scavuzzo, docente de la UNC y uno de los autores del estudio. La investigación plantea que medir kilos de cultivos industriales no necesariamente refleja alimentación saludable ni seguridad alimentaria.

Otro dato que encendió alertas tiene que ver con el territorio. Según la investigación, el cinturón verde cordobés perdió el 75% de su superficie productiva entre la década de 1980 y 2020. Urbanizaciones, cambios en el uso del suelo y transformaciones del modelo agroalimentario aparecen entre las explicaciones. Mientras tanto, el consumo de frutas y verduras sigue estando fuertemente condicionado por el ingreso económico de cada hogar.
Lejos de plantear una escasez inmediata, el trabajo abre una discusión más profunda: qué alimentos se producen, quiénes pueden acceder y cómo se organizan las ciudades para sostener una alimentación saludable.
Los investigadores plantean que fortalecer la producción periurbana, mejorar el acceso al agua y generar políticas que acerquen alimentos frescos podría ser parte de una respuesta que excede al campo y llega directo a la mesa de cada familia.



