Un nene de 2 años llegó al jardín con 71 dosis de cocaína
Una docente descubrió un monedero rosa mientras el pequeño de 2 años jugaba en la sala. En su interior encontraron 71 envoltorios que dieron positivo para cocaína. La madre habría regresado para recuperar el objeto y quedó detenida.
Un episodio calificado como “escalofriante” por el ministro de Seguridad de Córdoba terminó con una mujer de 21 años detenida y 71 dosis de cocaína secuestradas. Todo comenzó cuando su hijo de apenas 2 años ingresó a un Centro de Cuidado Infantil de barrio Ampliación Cabildo con un monedero rosa en sus manos.

La secuencia ocurrió alrededor de las 12.30 del martes. La mujer dejó en el establecimiento a sus dos hijos, de 2 y 3 años, y se retiró. Cuando una docente le quitó la mochila y la campera al más pequeño para que pudiera jugar, observó que intentaba abrir el monedero mientras estaba sentado sobre una alfombra.
La maestra tomó el objeto y descubrió en su interior numerosas bolsitas transparentes con una sustancia blanca. Inmediatamente dieron aviso a las autoridades y al 911. Posteriormente, personal de la Fuerza Policial Antinarcotráfico realizó los test correspondientes: eran 71 envoltorios con cocaína.
Según el reporte policial, la madre regresó al establecimiento y habría intentado recuperar el objeto. Ante la negativa de las docentes, habría asegurado que el contenido del monedero era “con lo que sustentaba a sus hijos menores”.

La mujer se retiró inicialmente con el pequeño, pero minutos después regresó junto a la abuela de los chicos para buscar a su otra hija. Para entonces, la Policía ya se encontraba en el establecimiento y las docentes la identificaron como la propietaria del monedero.
La joven fue aprehendida y quedó a disposición de la Justicia por una causa vinculada a la Ley de Estupefacientes. Los 71 envoltorios y el monedero rosa fueron secuestrados, mientras que los dos niños quedaron bajo el cuidado de su abuela.
El ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros, destacó la intervención de las docentes y puso el foco sobre el riesgo al que estuvo expuesto el pequeño, que si hubiera ingerido alguno de los envoltorios, el episodio podría haber tenido consecuencias mucho más graves.




