A 1000 días de Milei, los números hablan: los indicadores que mejoraron y los problemas que persisten
A casi tres años del inicio del gobierno de Javier Milei, los principales indicadores muestran una economía con fuertes contrastes. Cayó la inflación y bajó el riesgo país, pero aumentaron los niveles de desempleo y persisten dificultades en sectores productivos como la industria y la construcción.

A 1.000 días de la llegada de Javier Milei a la Presidencia, los indicadores económicos muestran una gestión atravesada por avances en la estabilización macroeconómica, pero también por costos sociales y productivos que impactan de manera desigual en las provincias.
Uno de los principales cambios se observa en la inflación. En diciembre de 2023, al inicio del mandato, el Índice de Precios al Consumidor había marcado una suba mensual del 25,5%, con una inflación interanual del 211,4%.
El último dato oficial disponible ubicó la inflación mensual de julio en torno al 2,1%, con una variación interanual del 33,8%.
El mercado cambiario también mostró una transformación. El dólar oficial pasó de $390 al cierre del gobierno de Alberto Fernández a $820 tras la devaluación inicial aplicada en diciembre de 2023. Al 4 de septiembre de 2026, la cotización oficial para la venta se ubicaba alrededor de $1.529, según la serie histórica del Banco Central.

Otro indicador que mostró una mejora fue el riesgo país, que pasó de 1.923 puntos básicos al asumir Milei a ubicarse cerca de 491 puntos en septiembre de 2026, una señal que el Gobierno utiliza como muestra de recuperación de confianza financiera.
Sin embargo, el escenario no es uniforme. Mientras algunos sectores vinculados a servicios, energía o actividades financieras lograron recuperarse, distintas ramas productivas continúan con dificultades. La industria y la construcción permanecen por debajo de los niveles previos al cambio de gobierno, en un contexto donde las economías regionales reclaman mayor dinamismo, crédito y políticas productivas.
Uno de los principales puntos de debate aparece en el mercado laboral. La tasa de desempleo pasó del 5,7% en el cuarto trimestre de 2023 al 7,8% en el primer trimestre de 2026, según la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC.

En paralelo, el trabajo registrado mostró una caída. En diciembre de 2023 había 13,356 millones de trabajadores registrados, mientras que en mayo de 2026 el número descendió a 12,751 millones, una caída interanual del 0,9%. Frente a abril, la disminución fue del 0,1%, equivalente a unos 12.000 trabajadores menos. Según el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).
La pobreza también mostró una evolución descendente luego del fuerte salto inicial provocado por la devaluación y la aceleración inflacionaria. Del 41,7% en el segundo semestre de 2023, pasó al 28,2% en el segundo semestre de 2025, aunque todavía resta conocer el dato actualizado de 2026 y persisten cuestionamientos sobre la medición.
Las economías del interior enfrentan un escenario mixto. Por un lado, reclaman estabilidad cambiaria, menor presión tributaria y apertura de mercados, por otro, advierten que sin inversión, infraestructura y financiamiento, la recuperación puede concentrarse en pocos sectores.




