"A vos te debo la vida": la llamada que emocionó al policía que reanimó a un hombre durante 38 minutos
El sargento Daniel Alberto Soria no bajó los brazos cuando un hombre de 54 años sufrió un paro cardíaco en Ciudad Universitaria, en Córdoba. Después de una reanimación que se extendió durante 38 minutos, logró mantenerlo con vida. Días más tarde recibió un llamado que lo conmovió hasta las lágrimas.

La mañana del 20 de junio parecía una más para el sargento Daniel Alberto Soria, integrante del Departamento Guardia Contra Incendio de la Policía de Córdoba. Mientras se dirigía a cumplir un servicio adicional en Ciudad Universitaria, escuchó por radio que un hombre había sufrido un fuerte dolor en el pecho y luego se había desplomado en plena vía pública. Sin dudarlo, tomó su vehículo particular y fue hasta el lugar. Lo que encontró fue una escena desesperante: José, de 54 años, estaba inconsciente y sin signos vitales.
Sin embargo, la historia había comenzado unos minutos antes. Fernanda, una mujer que acababa de salir de trabajar, fue la primera en advertir que algo no estaba bien. Tras ver al ciclista descompensado, regresó para asistirlo, llamó a la ambulancia, a la Policía y se quedó junto a él. Casi al mismo tiempo llegó Laureano, un agente de seguridad de la Subdirección de Unidades de Alto Riesgo (DUAR), que se encontraba prestando un servicio adicional en la Universidad Nacional de Córdoba. Al comprobar que José no presentaba signos vitales, comenzó de inmediato las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), decidido a sostenerlas hasta el final.
Minutos después arribó Soria y se sumó a la reanimación. Desde ese momento, entre Laureano, Daniel y luego el personal médico de la segunda ambulancia, sostuvieron las maniobras durante 38 minutos ininterrumpidos, alternando compresiones y ventilaciones. En ese lapso ocurrió uno de los momentos más dramáticos: la primera ambulancia que llegó al lugar lo dio por muerto, pero ni el bombero ni el agente de seguridad aceptaron ese diagnóstico y continuaron con el RCP hasta que arribó un segundo equipo sanitario. Esa decisión terminó siendo determinante.
La perseverancia tuvo recompensa. José recuperó el pulso y fue trasladado de urgencia al Hospital San Roque. Pero el drama todavía no había terminado: durante el trayecto sufrió un segundo paro cardíaco. Los médicos lograron estabilizarlo, le colocaron un stent y, contra todos los pronósticos, sobrevivió sin secuelas.
Días después del alta, José quiso encontrar a quienes le habían salvado la vida. Llamó a Daniel Soria y le dijo una frase que el sargento difícilmente olvide: "A vos te debo la vida. Gracias a vos tengo dos cumpleaños. Volví a nacer". El reencuentro se concretó días más tarde y estuvo cargado de emoción. También participaron Fernanda y Laureano, quienes fueron fundamentales en esa cadena de acciones que permitió revertir una situación que parecía irreversible.
Hoy José asegura que está "viviendo de regalo" y reconoce que la rápida reacción de los tres fue decisiva. También dejó un mensaje para la comunidad: antes de retomar una actividad física es fundamental realizarse controles médicos preventivos. Mientras tanto, la historia de Fernanda, Laureano y Daniel quedó como un ejemplo de cómo la solidaridad, la capacitación y la decisión de no rendirse pueden cambiar un destino.




