¿Argentina es un país racista? Una historiadora del CONICET pidió salir de las simplificaciones y revisar la historia
- Telediario Digital

- hace 3 días
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Las críticas que recibió Argentina en redes sociales, medios internacionales y figuras públicas tras la final del Mundial 2026 reavivaron un viejo debate: ¿es Argentina un país racista? Para la doctora en Historia, investigadora del CONICET y docente de la Universidad Nacional de Río Cuarto, Rebeca Camaño, la respuesta exige una mirada mucho más profunda que las simplificaciones que circularon en los últimos días.
Tras las críticas internacionales que recibió el país luego de la final del Mundial, una historiadora del CONICET advirtió que el debate sobre el racismo no admite respuestas simples y llamó a analizar la historia argentina antes de sacar conclusiones.
En diálogo con Telediario Federal, la doctora en Historia e investigadora del CONICET, Rebeca Camaño, analizó las acusaciones que surgieron contra Argentina tras la final del Mundial 2026. Afirmó que el racismo existe, pero rechazó las generalizaciones y explicó cómo influyeron el mestizaje, la inmigración y la construcción histórica del país.
Camaño sostuvo que "no es cierto ni que en Argentina no exista racismo, ni tampoco que sea una característica exclusiva de nuestro país". En ese sentido, advirtió que muchas de las críticas parten de comparar realidades construidas sobre procesos históricos muy diferentes, especialmente respecto de países como Estados Unidos.
La investigadora explicó que Argentina no tuvo una estructura social basada en grandes plantaciones esclavistas como ocurrió en otras regiones del continente y recordó que, aunque la población afrodescendiente fue numéricamente menor, existieron procesos de integración y mestizaje que marcaron la conformación del país.

Incluso señaló que estudios genéticos recientes muestran que alrededor del 4% de la población posee ascendencia africana, aunque esa herencia muchas veces no sea visible desde el punto de vista fenotípico.
La historiadora también reconoció que durante la construcción del Estado nacional se consolidó el relato de una "Argentina blanca", lo que contribuyó a invisibilizar el aporte afrodescendiente a la historia nacional. Sin embargo, aclaró que esa invisibilización no implica que la población afro haya desaparecido, sino que fue absorbida por procesos de integración social y cultural.
Respecto de las formas actuales de discriminación, Caamaño sostuvo que el componente clasista suele tener un peso mayor que el estrictamente racial. Explicó que, en Argentina, el término "negro" muchas veces se utiliza para estigmatizar la condición social, determinados consumos culturales o incluso posiciones políticas, más que para referirse al origen étnico.
"Efectivamente hay prácticas discriminatorias, pero hay que analizarlas desde nuestra propia historia", remarcó.
Finalmente, la investigadora destacó que Argentina también construyó una tradición de reconocimiento de derechos que forma parte de su identidad institucional. Recordó la libertad de vientres establecida por la Asamblea del Año XIII, la ausencia histórica de leyes de segregación racial y el principio constitucional que garantiza derechos a quienes eligen vivir en el país. En ese marco, subrayó que el acceso universal a la educación pública, la salud y el reconocimiento del derecho a migrar forman parte de una historia que también debe incorporarse al debate sobre cómo Argentina enfrenta las acusaciones de racismo.
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