Cerimedo suma otra causa y una nueva orden de prisión preventiva en Bolivia
Un juez de La Paz ordenó seis meses de prisión preventiva contra Fernando Cerimedo en la causa por presunto enriquecimiento ilícito. El consultor argentino ya permanece detenido en Palmasola por la investigación del ataque armado contra su expareja, Nadia Beller, y además enfrenta otras pesquisas en Bolivia.
La situación judicial de Fernando Cerimedo se agravó en Bolivia. Un juez cautelar de La Paz resolvió este sábado dictarle seis meses de prisión preventiva en el penal de máxima seguridad de Chonchocoro, en el marco de una investigación por presunto enriquecimiento ilícito con afectación al Estado.

Se trata de la segunda detención preventiva que pesa sobre el consultor político argentino. Cerimedo ya permanece alojado en el penal de Palmasola, en Santa Cruz de la Sierra, por otra causa vinculada al ataque armado sufrido por su expareja, Nadia Beller, episodio que la Justicia boliviana investiga como tentativa de feminicidio. Cerimedo niega las acusaciones.
La nueva resolución fue adoptada por el juez Douglas Borda después de una extensa audiencia en la que Cerimedo participó de manera virtual. Durante la exposición, el argentino pidió permanecer en libertad mientras continúa la investigación y sostuvo que no tiene intención de abandonar Bolivia.
“Yo no me voy a fugar, señor juez. Yo quiero terminar este proceso porque me arruinaron la vida”, manifestó durante la audiencia.
También aseguró que sus ingresos rondan aproximadamente un millón de dólares por año y que provienen de diferentes actividades empresariales y de consultoría desarrolladas fuera de Bolivia.

Cerimedo explicó que mantiene empresas vinculadas con publicidad, tecnología, producción audiovisual y consultoría política. En ese contexto, negó haber utilizado su vínculo con dirigentes bolivianos para obtener beneficios económicos y rechazó las sospechas sobre una supuesta influencia dentro del Gobierno de Rodrigo Paz.
Un expediente con creciente impacto político
La audiencia también tuvo un fuerte componente político. El vicepresidente boliviano, Edmand Lara, intervino y solicitó que Cerimedo fuera enviado al penal de Chonchocoro. El argentino respondió calificándolo de “mitómano” y negó haber tenido poder de decisión dentro del Ejecutivo boliviano.

La causa por enriquecimiento ilícito se suma a otros expedientes que mantienen a Cerimedo en el centro de una investigación que ya excede el plano estrictamente judicial. La Fiscalía boliviana también abrió actuaciones vinculadas con presuntos delitos relacionados con sustancias controladas, mientras continúan las pesquisas sobre el ataque contra Beller.




