Constanza Urquiza, la malambista cordobesa campeona provincial que comparte escenario con Cazzu
Constanza Urquiza acaba de consagrarse campeona provincial de Malambo Femenino Mayor y forma parte del cuerpo de bailarines que acompaña a Cazzu. La bailarina de General Cabrera contó en diálogo con Telediario cómo nació su pasión por la danza y el acompañamiento de una familia atravesada por el folklore.

De General Cabrera a los grandes escenarios del país. Constanza Urquiza construye desde Córdoba una historia atravesada por la danza, el malambo y una pasión familiar que comenzó de muy chica. Hoy, ese recorrido la consagró campeona provincial de Malambo Femenino Mayor y le permite compartir escenario con una de las artistas argentinas de mayor repercusión entre los jóvenes, Cazzu.
En diálogo con Telediario, Constanza repasó el camino que la llevó desde los primeros pasos en el folklore hasta competir en los principales certámenes y participar de grandes producciones artísticas.
“Uno lo hace de verdad, de todo corazón. El arte nos da vida, amor y esperanza”, expresó Urquiza al destacar también la importancia de generar espacios para que niños y jóvenes puedan acercarse a distintas expresiones culturales.
Su vínculo competitivo con el malambo comenzó en 2021, cuando tuvo la posibilidad de representar a Córdoba en un campeonato nacional dentro de la categoría juvenil.
Aquella experiencia la nombró campeona nacional juvenil. También participó junto a cuatro compañeras en un combinado de malambo, una experiencia que, según recordó, marcó profundamente su desarrollo artístico.
Cinco años después volvió a competir, esta vez en una categoría superior.
“Hoy, después de cinco años, me volví a presentar al campeonato como aspirante, en una categoría más grande. Fue maravilloso”, relató.
Para Constanza, sin embargo, la competencia no pasa solamente por obtener un resultado. “Siempre digo que no veo como objetivo solamente la competencia, sino trascender, aprender del que está al lado y poder mostrar lo que uno fue construyendo”, señaló.
Detrás de su carrera hay también una historia familiar profundamente ligada a la danza.
Su padre baila, su madre baila, su hermano baila y también lo hicieron sus abuelos y sus tíos. “Somos todos”, resumió entre risas durante la entrevista.
Ese entorno, explicó, fue fundamental para comprender desde pequeña que el arte podía ser mucho más que una actividad recreativa.
“Me llena de orgullo que me hayan inculcado que esto también es trabajo, que se puede soñar y que con el arte se puede proyectar, viajar y crecer”, destacó.
Su formación tampoco quedó limitada al folklore y al malambo. A lo largo de los años estudió ritmos urbanos, jazz, danza clásica, teatro y otras disciplinas, herramientas que considera fundamentales para construir su identidad sobre el escenario. “El artista se basa en muchas disciplinas. Todo lo que uno aprende después forma parte de su personalidad artística”, explicó.
Uno de los capítulos más importantes de su presente artístico llegó con la posibilidad de integrar el grupo de bailarines que acompaña a Cazzu en distintas presentaciones y festivales.

La convocatoria surgió a partir del maestro y coreógrafo Ernesto “Tito” Díaz, con quien mantenía un vínculo previo.
“Nos convocó para estar bailando en los festivales con Cazzu y acompañando a ‘la Jefa’, como le decimos nosotras. Es un placer enorme”, contó.
Para la malambista cordobesa, formar parte de espectáculos de esa magnitud representa además una oportunidad permanente de aprendizaje. “El viajar, conocer, compartir con artistas tan inmensos y aprender es una maravilla”, expresó.

Pero su recorrido por los grandes escenarios había comenzado tiempo antes. Durante la entrevista también recordó la importancia que tuvo Flavio Mendoza en su formación artística.
“Para mí es como un padre artístico. Me dio muchísimas herramientas desde pequeña”, aseguró.
Ese vínculo incluso le permitió trabajar en producciones como Stravaganza y Circo del Ánima, experiencias que fueron ampliando su formación y sus oportunidades profesionales.
El presente de Constanza suma ahora otro capítulo, porque se consagró campeona provincial de Malambo Femenino Mayor y obtuvo el pase para representar nuevamente a Córdoba.
El próximo desafío será entre el 7 y el 12 de octubre en Tanti, donde se desarrollará la instancia nacional.
“Volver a regalarnos estos momentos es hermosísimo. Vamos a estar compartiendo con tremendas artistas que nos regala el malambo y la vida del arte”, sostuvo.
La preparación involucra profesores, músicos, familiares y compañeros que forman parte de cada presentación.
Por eso, al hablar de sus logros, Urquiza insiste en repartir reconocimientos. “Siempre agradezco a mi familia, a mis profesores, a mis músicos y a todos los maestros que pasaron por mi carrera. Cada uno dejó herramientas para que hoy pueda crecer y tener estas posibilidades”.

Mientras se prepara para representar nuevamente a Córdoba y continúa formando parte de importantes producciones nacionales, Constanza mantiene presente el lugar donde comenzó todo. “Un beso a General Cabrera, que seguramente está mirando. Vamos Córdoba”, cerró durante su paso por Telediario.
Desde una familia de bailarines del interior provincial hasta compartir escenarios multitudinarios con Cazzu, la historia de Constanza Urquiza combina tradición, formación y una carrera que sigue abriendo nuevos caminos para el malambo femenino cordobés.
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