Crecida extraordinaria en las Cataratas del Iguazú: cerraron el parque por la fuerza del agua
Actualizado: 12 oct
El caudal del río superó los 12.000 metros cúbicos por segundo, entre cinco y seis veces su volumen habitual. Las intensas precipitaciones en la región provocaron una crecida extraordinaria que obligó a suspender las visitas. Los especialistas advierten que El Niño continuará fortaleciéndose y podría convertirse en uno de los más intensos registrados desde 1950.

Las Cataratas del Iguazú presentan este lunes 12 de octubre una imagen impactante. La extraordinaria crecida del río, alimentada por las intensas lluvias en su cuenca, elevó el caudal por encima de los 12.000 metros cúbicos por segundo y obligó al cierre preventivo de los sectores turísticos del Parque Nacional Iguazú, en Misiones.
El volumen de agua, estimado entre cinco y seis veces por encima de su nivel habitual, transformó el paisaje de uno de los destinos naturales más visitados del país. Las imágenes muestran la fuerza de la corriente y la enorme cantidad de agua que cae sobre los saltos, en un escenario que genera preocupación por la seguridad de las pasarelas y la infraestructura turística.
Ante esta situación, la Intendencia del Parque Nacional Iguazú y la empresa concesionaria Iguazú Argentina S.A. activaron el protocolo preventivo y restringieron completamente la circulación de visitantes en los sectores de uso público del lado argentino.
Mirá el video:
Del lado brasileño, el parque de Foz do Iguaçu permanece abierto, aunque se dispuso el cierre preventivo de la pasarela principal que conduce a los saltos. Por el momento, no existe una fecha confirmada para restablecer las visitas normales en el sector argentino.
El Niño, un fenómeno que podría alcanzar una intensidad histórica
La crecida ocurre en un contexto climático particular para Sudamérica: el fortalecimiento del fenómeno de El Niño, que altera los patrones de circulación atmosférica y puede favorecer períodos de precipitaciones superiores a lo normal en el sur de Brasil, Paraguay y el noreste argentino.

El fenómeno se origina por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial. Aunque se desarrolla a miles de kilómetros de las Cataratas, sus efectos sobre la circulación de humedad y los sistemas de tormentas pueden sentirse en amplias regiones del continente.
Según el último informe de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), publicado el 8 de octubre, existe una probabilidad superior al 83% de que El Niño mantenga una intensidad fuerte o muy fuerte hasta el trimestre enero-marzo de 2027. Las proyecciones también contemplan la posibilidad de que alcance valores excepcionales en comparación con los registros históricos.
Por su parte, el Servicio Meteorológico Nacional argentino confirmó la presencia de una fase cálida de El Niño, con condiciones favorables para su continuidad durante la primavera.
¿Por qué las lluvias pueden provocar semejante crecida?
Una de las claves para comprender lo ocurrido en Iguazú es que el caudal de las Cataratas no depende únicamente de las precipitaciones que caen en Misiones.
El río Iguazú nace en territorio brasileño y atraviesa una extensa cuenca antes de llegar a la frontera argentina. Cuando se producen lluvias intensas y persistentes aguas arriba, el agua se acumula y escurre hacia el cauce principal, aumentando progresivamente su volumen.

Si las precipitaciones se repiten sobre suelos que ya se encuentran saturados, disminuye la capacidad de absorción del terreno y una mayor proporción del agua llega rápidamente a los cursos fluviales. Este mecanismo puede intensificar las crecidas y generar aumentos significativos del caudal.
En este contexto, El Niño puede actuar como un factor que favorece períodos de lluvias abundantes, aunque no es posible atribuir exclusivamente a este fenómeno la crecida actual sin un análisis meteorológico específico. La intensidad, distribución y persistencia de las tormentas sobre la cuenca resultan determinantes.
Un escenario que mantiene en alerta a la región
El pronóstico climático para el último trimestre de 2026 contempla una mayor probabilidad de precipitaciones superiores a lo habitual en sectores del Litoral argentino, especialmente en el noreste del país. Esta perspectiva adquiere particular importancia para las cuencas compartidas con Brasil, donde las lluvias pueden repercutir aguas abajo.

Mientras tanto, las autoridades del Parque Nacional Iguazú continuarán inspeccionando los circuitos y evaluando el impacto de la creciente sobre las instalaciones.
La reapertura dependerá de la evolución del caudal y de que existan condiciones seguras para trabajadores y visitantes.




