Crimen de "Cacho" Kowszyk: una pericia clave ratificó la imputación de Peiretti
El abogado querellante Gustavo Dovis confirmó que el examen psiquiátrico estableció que uno de los acusados podía comprender la criminalidad de sus actos. La familia sostiene que el homicidio fue cometido con ensañamiento y espera nuevas pericias para solicitar el agravamiento de la acusación.

La investigación por el crimen de Oscar “Cacho” Kowszyk, cuyo cuerpo fue encontrado en una vivienda de Río Cuarto, sumó un elemento clave: una pericia psiquiátrica determinó que Darío Peiretti, propietario del domicilio y uno de los dos imputados, tenía capacidad para comprender la criminalidad de sus actos, pese al consumo problemático de sustancias que había sido señalado por su defensa.
En diálogo con Bien Temprano, de Telediario, el abogado querellante Gustavo Dovis explicó que el estudio se realizó el pasado 14 de octubre y descartó, según su interpretación, que el acusado fuera inimputable.
“Podía comprender acabadamente la criminalidad de sus actos”, afirmó el letrado, quien sostuvo que Peiretti puede ser juzgado y eventualmente condenado por el homicidio.
La querella sostiene que hubo ensañamiento y buscará una pena de prisión perpetua
Uno de los puntos centrales de la investigación es la calificación legal del crimen. Actualmente, la causa se encuentra encuadrada como homicidio simple, delito que contempla penas de entre 8 y 25 años de prisión. Sin embargo, la familia y su representante legal consideran que existen elementos para sostener que el asesinato fue cometido con ensañamiento, una agravante que prevé prisión perpetua.
“Nosotros creemos que la pena es la prisión perpetua por encontrarse dentro de las agravantes del Código Penal”, manifestó Dovis. El abogado señaló que todavía esperan los resultados de distintas pericias remitidas a Córdoba, que considera fundamentales para respaldar un eventual pedido de cambio de calificación legal.
Entre los estudios pendientes se encuentran aquellos que podrían precisar el momento de la muerte. Según explicó, el informe preliminar de autopsia ubica el fallecimiento entre los días 20 y 21 de agosto, aunque esperan que los análisis complementarios permitan reducir esa ventana temporal.

Pese al avance de la investigación, todavía no se logró establecer qué desencadenó el homicidio ni por qué Kowszyk llegó a la vivienda donde posteriormente fue encontrado sin vida.
“El móvil del homicidio no está claro. Es el gran interrogante que tenemos hasta el día de hoy”, reconoció Dovis, quien describió el expediente como una de las causas más complejas que le tocó asumir como querellante.
El abogado también descartó que, hasta el momento, existan elementos que permitan sostener la hipótesis de un robo. Según indicó, la víctima no llevaba billetera ni teléfono celular, una circunstancia que dificulta establecer qué motivó el ataque.
Durante la entrevista, Dovis también se refirió a una versión que había circulado sobre la relación de la víctima con el domicilio donde ocurrió el hecho.
El querellante aseguró que ninguno de los más de 30 o 40 testimonios incorporados a la investigación establece que Kowszyk fuera un visitante habitual de esa casa.
Siete días de encierro y agresiones: qué investiga la Justicia
Otro aspecto que podría adquirir relevancia judicial es lo sucedido durante los días previos a la muerte. De acuerdo con la reconstrucción que sostiene la querella, Kowszyk habría permanecido privado de su libertad y sufrido múltiples agresiones.

Dovis señaló que también podrían analizarse otras figuras delictivas, entre ellas la privación ilegítima de la libertad y las lesiones, aunque aclaró que será necesario determinar cómo se encuadran jurídicamente los hechos y qué responsabilidad corresponde atribuir a cada acusado.
Respecto de los dos imputados, el abogado anticipó que solicitarán el agravamiento de la acusación para ambos si la investigación mantiene la hipótesis de coautoría.
Mientras tanto, la querella aguarda los resultados de las pericias pendientes y el avance de las medidas dispuestas por la Fiscalía. El objetivo es reconstruir qué ocurrió desde la desaparición de Kowszyk, el 16 de agosto, hasta su muerte, determinar las responsabilidades individuales y esclarecer un interrogante que sigue sin respuesta: por qué lo mataron.
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