Cuarta Marcha por la Salud Mental en Río Cuarto: reclamos por más presupuesto y atención
Bajo la consigna “La salud está que arde”, la ciudad se sumó este jueves a la cuarta Marcha por el Derecho a la Salud Mental. La convocatoria puso el foco en la falta de recursos, las dificultades de acceso a la atención y la necesidad de fortalecer las políticas públicas.
Este jueves 5 de noviembre, Río Cuarto se sumó a la cuarta Marcha por el Derecho a la Salud Mental, una movilización impulsada para visibilizar la situación que atraviesa el sistema de atención y reclamar mayores recursos para garantizar el acceso a los servicios de salud mental.

La convocatoria se realizó bajo la consigna “La salud está que arde”, con un recorrido previsto desde la Plaza General Roca hasta la Plaza de la Juventud, donde se programaron intervenciones artísticas y la lectura de un documento conjunto.
Uno de los principales ejes del reclamo fue el rechazo a los intentos de modificar la Ley Nacional de Salud Mental. Los sectores convocantes sostienen que el problema central no radica en la legislación vigente, sino en las dificultades para garantizar su implementación efectiva, especialmente por la insuficiencia de recursos y dispositivos de atención.

La movilización también buscó visibilizar las consecuencias de la crisis económica y social sobre la salud mental de la población. Entre las principales preocupaciones aparecen el crecimiento de las situaciones de vulnerabilidad, los consumos problemáticos, las dificultades de acceso a tratamientos y la falta de espacios de contención, especialmente para niños, adolescentes y jóvenes.
El reclamo también tiene una dimensión local y provincial. La necesidad de fortalecer los equipos interdisciplinarios, ampliar los servicios comunitarios y garantizar atención en los distintos barrios constituye uno de los desafíos para el sistema público de salud.
La jornada puso nuevamente en discusión las responsabilidades de los gobiernos nacional, provincial y municipal en el financiamiento y desarrollo de políticas públicas. El planteo central de la convocatoria fue garantizar que la salud mental sea reconocida no solo como un derecho establecido por ley, sino como un servicio efectivamente accesible para toda la población.




