De Rivas: 2 años de gestión, más provincia que municipio en acción
- Telediario Digital

- 5 jul
- 7 min de lectura
Por Guillermo Geremía

“Si De Rivas no arregla los baches va a perder las elecciones municipales dentro dos años. Yo no lo votaría si salgo a la calle y se me rompe el auto”. La astilla es del mismo palo. El dirigente vecinalista Lucas Castillo, que se identifica con el peronismo histórico, no dejó dudas sobre su percepción de los dos años de gestión del actual Intendente Municipal. Con De Rivas en el poder, el Partido Justicialista “cordobesista” celebra también una década conduciendo los destinos de la Capital Alterna de la Provincia de Córdoba. 48 horas después de la afirmación del Presidente de la Vecinal Indio Felipe Rosas, que hizo su diagnóstico público en declaraciones periodísticas, el gobierno provincial desembarcó con anuncios altisonantes y con categoría de histórico. Llaryora trajo un regalo de 25.000millones de pesos en obras de infraestructura vial para la ciudad.

“El plan original de hace 3 años no puede ser el mismo ahora, por la coyuntura económica. La Provincia fue nuestro salvavidas sino el escenario sería mucho peor”, admite Gustavo Perlo con apego -anti conveniencia política- a la realidad y pragmatismo empresarial. El también concejal oficialista y amigo del Intendente reconoce que las consecuencias del modelo del gobierno libertario de Milei castigan hasta ciudades de entorno “rico” como Río Cuarto y que a la vez, si no fuera por los recursos que aporta el Panal, la situación se agravaría. El gobierno de Llaryora no puso todas las fichas en Río Cuarto pero si 200 millones de dólares, para realizar un nuevo anillo de circunvalación en el Imperio del Sur que iguale a las dos capitales con obras similares de infraestructura vial. Llaryora apuesta a proyectos de inversión pública para revertir esa idea de “cambio” que está instalada en estos tiempos electorales de mutación ideológica y retorno al conservadurismo económico.
"No recuerdo en 240 años de Río Cuarto que se haya hecho una inversión así en la ciudad, es histórica”, aseguró en declaraciones a 102.9 La Gospel el Secretario de Gobierno Municipal.
En simultáneo el Intendente De Rivas le decía lo mismo a Puntal AM. “Entre 2026 y 2027 va ser la mayor inversión en los 240 años de la ciudad”, aseguró el jefe municipal. No fue casualidad sino búsqueda de épica del anuncio, en la certeza de que en política entre “el dicho y el hecho suele haber mucho trecho”.
Tanto Guillermo De Rivas y Roberto Koch saben que si se hace realidad la inversión prometida la ciudad tendrá otro aspecto pero también son conscientes de que con el anuncio, Llaryora les pasó una pesada mochila. Si no se gestiona con celeridad o si se demoran los recursos prometidos tendrán que pagar el costo político por la no materialización de las obras prometidas. Y todo dependerá de que en abril o mayo de 2027 Llaryora consiga la reelección sino el tablero político y los recursos prometidos recibirán la “misma patada”.

La historia de Río Cuarto tiene a dos intendentes que están al tope de tiempo en la gestión. En los años 20 y 30 del siglo pasado Vicente Mójica y Benigno Antonio Rins en los últimos 8 años de los noventa y a comienzos de esta centuria. Uno y otro fueron hacedores de muchísimas obras públicas de saneamiento e infraestructura difícilmente igualables. Necesitaron más de un década para materializar lo que De Rivas pretende dejar sellado con 4 años de gestión.
Vicente Mójica fue Intendente interino entre 1922 y 1925, tiempo durante el cual se construyó la Maternidad Kowalt y el Hospital de la Caridad con el aporte de Ambrosio Olmos y Adelia María Harilaos. También fue inaugurado el nuevo edificio del Correo frente a la Plaza Roca y se construyó la Plaza de Ejercicio Físicos. Fue constituido el Centro Comercial y se instaló en Río Cuarto el Banco de Italia y Río de la Plata. Tras ser reelecto en 1925 finalizó el Parque Sarmiento y comenzó las obras de salubridad (agua corriente y cloacas) financiadas por el gobierno nacional. Reelecto en 1928 impulsó un ambicioso plan de obra pública y el matadero municipal. Pero la construcción más significativa y que aún perdura en su funcionalidad es el Palacio de Mójica. Lugar principal donde habita el poder en la Municipalidad de Río Cuarto.
Más cercano en el tiempo, Benigno A. Rins impulsó y concretó una transformación del Estado local y obras colonizadoras que expandieron la ciudad hacia el norte y el oeste del ejido urbano. De Rivas, que ejerció distintos roles en la función pública desde el año 2.000, deberá dar un golpe de timón a la gestión si quiere hacer historia. Dispondrá 40.000 millones de pesos de la Provincia para concretarlo.

“El problema de Río Cuarto es estructural. Desde 1990 hasta ahora hemos empeorado el servicio de recolección y tratamiento de residuos”, asegura el economista Héctor Polinori.
El también docente universitario y ex concejal radical considera que “la forma de gestionar hoy el Estado la creo el ‘Toño’ Rins en los 90, no podemos tener el mismo Estado hoy que hace 30 años”.
No sería justo reclamarle a quién hoy está sentado en el Sillón de Mójica que transforme la ciudad en 700 días. Pero tampoco puede desentenderse que hace 3.600 días el peronismo gobierna Río Cuarto y en esa década estuvo en la Provincia el mismo signo político.
“Puedo compartir algunas cuestiones ideológicas, pero yo no voto al Gobernador, del cual la Municipalidad es sumamente dependiente”, asegura Jorgelina Fernández, la recientemente reelecta secretaria general del Sindicato de Municipales que integra el colectivo de justicialistas que no se siente identificados políticamente con De Rivas. “La gestión De Rivas no representa ese peronismo que uno lleva en el corazón”. ¿Es una cuestión de pragmatismo o se trata de falta de identidad para imponer su impronta para gobernar Río Cuarto?.
“Me cuesta encontrar una obra de la gestión con presupuesto propio que pueda resaltar”, afirma la concejala radical Antonella Nalli, una de las opositoras en el parlamento local más férreas a la gestión De Rivas. “Valoro la obra de circunvalación pero me cuesta encontrar algo para remarcar porque permanentemente llegan tarde. Calles rotas, baches, micro basurales, problemas permanentes con el transporte. Siento que nada ha cambiado en estos dos años, al contario”.
De Rivas tiene que convivir para bien y/o para mal con la herencia que le dejó la gestión de Llamosas.
“Guillermo es la continuidad de la buena gestión de Juan Manuel, pero hay mucho por mejorar y debería hacerse”, afirma el concejal Guillermo Natali.
Un equilibrista del peronismo local que fue ocho años oficialista hasta que quedó afuera del esquema de De Rivas y se pasó al peronismo nazarista que le arrebató 4 bancas parlamentarias. El edil de la voz grave –repetidamente mencionado como potencial integrante del gabinete- encuentra más culpas en los jugadores que en el director técnico, “mucho tiene que ver el equipo, claro está. Es un gobierno con pocas voces, se los escucha poco a los funcionarios”, chicanea Natali.
Por compromisos políticos asumidos o falta de músculo propio De Rivas no ha podido renovar plenamente el gabinete que le dejó Llamosas. Tanto en las primeras como en las segundas líneas se repiten funcionarios que vienen gestionando hace una década. Algunos dejaron de funcionar por la propia dinámica del desgaste y la carencia de ideas nuevas para resolver escenarios de problemas no contemplados.
“Para mí De Rivas no supo mejorar la gestión de Llamosas”, aseguró la concejala Nalli en declaraciones a 102.9 La Gospel. La joven dirigente radical vuelve a meter el dedo en la llaga. “Le faltó decisión a la hora de elegir a los funcionarios, no le pudo pedir que salieran a la calle para resolver los problemas. No eligió el gabinete y eso es clave para una gestión”.
Los 240 años de historia de la Villa de la Concepción del Río Cuarto nos encuentra abrazados como nunca a la suerte del gobierno provincial. A la faraónica circunvalación de 42 km. hay que sumarle los $40.000 millones anunciados para la doble vía de Reforma Universitaria, obra incumplida en la gestión de Llamosas, 140 cuadras de pavimentación y repavimentación, mejora en el suministro de agua para 100 mil riocuartenses con el plan maestro de agua y 15.000 millones para el alto nivel en el encuentro de Presidente Perón y circunvalación.

La polémica por esta obra habla de que tener el financiamiento no es lo único que se necesita para gestionar. Durante 6 meses la oposición le reclamó a De Rivas que atendiera ese acceso por el ingreso sudoeste de la ciudad. El Intendente y sus funcionarios negaron la necesidad de la obra. La Provincia escuchó la demanda y con el anunció terminó dejando en posición adelantada a la propia gestión municipal.
“Críticas un Intendente va a tener siempre, en tiempos de crisis aún más. Un líder nunca deja a todos conformes y en el día de hoy, mucho menos. No hay que cerrarse ideológicamente, las gestiones con esas definiciones cerradas no logran soluciones rápidas”, justifica el concejal Gustavo Perlo, más en clave empresarial que en político tradicional. “Si comparamos a Río Cuarto con ciudades de la misma envergadura, no existe en el país un ciudad que esté avanzando como la nuestra”, afirma Roberto Koch, el Secretario de Gobierno con “la camiseta puesta”.
El propio integrante a la mesa chica de De Rivas se ve sorprendido por el apoyo del gobernador Llaryora, “yo creo en la palabra de Martín, no es una especulación por las elecciones”. Las urnas a las que alude están a 10 meses, cuando los cordobeses vayamos anticipadamente al cuarto oscuro. “No vemos que la gestión tenga un perfil o plan de ciudad, Villa María con los mismos gobiernos nacionales y provinciales nos ha sacado miles de años de diferencia. No vemos que el peronismo tenga un proyecto de ciudad", azuza Martín Carranza, Presidente UCR Circuito Banda Norte.
Para ratificar su apoyo a la segunda ciudad de la provincia en el año del 240 aniversario, Llaryora realizará en Río Cuarto la celebración provincial del 9 de Julio. El gobierno cordobés fue determinante en la estrategia de campaña electoral que le permitió al peronismo retener la ciudad hasta completar una década continuada de gobernanza. Pero una cosa es tener la acción de respaldo político y de recursos de la Provincia; y otra tener que gestionar el día a día de los problemas de un conglomerado urbano de casi 200 mil habitantes.
Así son las cosas



