El alud que golpeó Nepal: cómo se produjo la tragedia que arrasó aldeas en el Himalaya
Un desprendimiento de hielo, agua y tierra provocó una avalancha devastadora en una zona del Himalaya. Especialistas explicaron que el fenómeno combinó movimientos sísmicos, presión acumulada por el deshielo y el colapso de una ladera.

Un fenómeno natural de enorme magnitud sacudió al Himalaya y dejó una de las imágenes más impactantes de los últimos días, un alud devastador que avanzó sobre aldeas de Nepal y provocó una tragedia con cientos de víctimas.
La explicación del fenómeno estuvo a cargo del meteorólogo Juan Mario Ataliva Navarro, quien detalló que el episodio no fue producto de un único factor, sino de una combinación de movimientos geológicos que desencadenaron una reacción en cadena.
Según explicó, un movimiento sísmico en la zona habría generado el desprendimiento de una masa de hielo y tierra que impactó contra una ladera de la montaña. Ese desplazamiento provocó un efecto acumulativo. La presión del agua proveniente del deshielo quedó contenida en un sector estrecho hasta finalmente colapsar.
“Se movió, se corrió, se desprendió, chocó con uno de los muros de las laderas y después hubo otro movimiento sobre la montaña”, explicó Navarro.
El especialista describió el fenómeno como una especie de “oleaje” generado por la combinación de hielo, agua y material rocoso.
“Al tener ese canal de tanta presión de agua, del deshielo, es como si fuera un oleaje. Revienta, colapsa e ingresa hacia las aldeas”, señaló.

Además del impacto geológico, la tragedia golpeó una zona con un enorme movimiento turístico y espiritual. El Himalaya, el Tíbet y Nepal son destinos elegidos por miles de personas cada año para realizar actividades de montaña, trekking y peregrinaciones vinculadas al budismo.
El analista internacional Pablo Wehbe explicó que la información sobre el desastre comenzó a conocerse principalmente a través de reportes de Nepal, mientras que del lado del Tíbet la información oficial fue más limitada.
“Este es un lugar turístico y hay muchos peregrinos. Es la meca del budismo. El Himalaya convoca a mucha gente que practica o admira el budismo en todo el mundo”, explicó.
La magnitud del fenómeno generó preocupación internacional y volvió a poner bajo la lupa la vulnerabilidad de las regiones montañosas frente a eventos extremos.

Durante el análisis, Navarro también se refirió al impacto que puede tener el calentamiento global sobre estas zonas. Si bien aclaró que cada evento debe estudiarse de manera particular, destacó que el retroceso de los glaciares y los cambios en las condiciones ambientales son factores que requieren mayor vigilancia.
“Los glaciares tienen un sistema de monitoreo muy exhaustivo porque hay mucho que se va derritiendo, pero también está la erosión que producen distintos fenómenos”, indicó.
El especialista remarcó que actualmente existen sistemas científicos destinados a observar el comportamiento de las masas de hielo y detectar posibles riesgos, aunque advirtió que los movimientos geológicos continúan siendo difíciles de anticipar.
“No va a ser el primero. Hay que tener en cuenta que puede haber más movimientos en esta zona”, afirmó.
Mientras continúan las tareas de asistencia y evaluación de daños, las imágenes del alud recorren el mundo como una muestra de la fuerza de la naturaleza en uno de los lugares más imponentes del planeta.
Mirá la nota completa:




