El cáliz que recibirá el papa León XIV tiene una historia muy especial: los vecinos de Córdoba dejaron su huella
El orfebre Pablo Falabella creó una pieza especialmente para la visita del pontífice, pero su particularidad está en que los propios vecinos participaron del cincelado, dejando sus deseos y oraciones. El artesano, que ya había realizado un regalo para Francisco, reveló una emotiva anécdota con el anterior Papa y contó su vínculo con Río Cuarto.

El cáliz que será utilizado durante la misa del papa León XIV en Córdoba tiene una historia que va mucho más allá de su valor artístico. La pieza fue realizada por el maestro orfebre Pablo Falabella, pero cuenta con un detalle muy particular: los vecinos participaron de su elaboración y dejaron sus propias marcas sobre el metal, acompañadas de deseos, oraciones e intenciones para el pontífice.
En diálogo con Telediario, el artesano explicó que la iniciativa surgió a partir de una propuesta del intendente de Córdoba, Daniel Passerini, quien buscaba que el obsequio tuviera una participación especial de la comunidad. Para hacerlo posible, Falabella adaptó el diseño y dejó sectores lisos donde cada persona pudiera dar un pequeño golpe con una herramienta y dejar su huella.
“Hay intenciones puestas en cada golpe, oraciones, deseos, pedidos hacia el Papa”, relató.
Lo que comenzó como un desafío artesanal terminó convirtiéndose en una experiencia profundamente emotiva. Falabella reconoció que no esperaba semejante respuesta de la gente. “Se me han caído hasta lágrimas”, confesó al recordar algunos de los momentos compartidos con los vecinos. Y agregó que recibió numerosas muestras de cariño y agradecimiento por permitir que tantas personas formaran parte de una pieza destinada al sumo pontífice.
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Pero esta no será la primera vez que una de sus creaciones llegue a manos de un Papa. Años atrás, Falabella realizó un crucifijo que fue entregado a Francisco y que dio origen a una anécdota inolvidable: el propio pontífice lo llamó por teléfono y el artesano no atendió. Francisco le dejó un mensaje grabado y, tiempo después, volvió a comunicarse. Esta vez pudieron conversar. “Me quedó el mensaje grabado”, recordó, agradecido por conservar aquel registro tan particular.
Durante la entrevista también apareció una conexión inesperada con Río Cuarto. El orfebre contó que restauró la corona de la Virgen de la Catedral de la ciudad y realizó una réplica de menor tamaño para otra imagen religiosa. “Hay algo mío en Río Cuarto también”, expresó, al recordar con cariño aquellos trabajos.
Ahora, con una nueva creación destinada a León XIV, Falabella vive otro capítulo significativo de su trayectoria. Esta vez, su obra lleva también el aporte de numerosos cordobeses que encontraron en un pequeño golpe sobre el metal una manera de expresar su fe. Una pieza que no solo representa el trabajo de un artesano, sino también los deseos de una comunidad que espera que su mensaje llegue hasta el Papa.




