El FMI inicia la tercera revisión del acuerdo con Argentina: reservas, superávit fiscal y subsidios bajo la lupa
Una misión técnica encabezada por Joyce Wong inicia este lunes la tercera revisión del acuerdo con el Gobierno. El Fondo pondrá la lupa sobre el resultado fiscal, la acumulación de reservas y las medidas previstas para sostener las cuentas públicas. La evaluación coincide con un vencimiento cercano a los US$800 millones y puede habilitar un nuevo desembolso.

Una nueva misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) comienza este lunes 21 de septiembre sus reuniones en Buenos Aires para realizar la tercera revisión del programa económico argentino. La delegación estará encabezada por Joyce Wong y mantendrá encuentros con funcionarios del Ministerio de Economía y del Banco Central.
El examen tendrá como uno de sus principales focos el frente fiscal. El programa vigente contempla para 2026 un superávit primario del 1,4% del Producto Bruto Interno, mientras que la tercera revisión está vinculada específicamente con las metas cuantitativas correspondientes a fines de junio. El propio FMI había establecido que esta evaluación se realizaría durante septiembre.
La visita ocurre además en un momento sensible para las cuentas públicas. Hacia el cierre de la semana Argentina deberá afrontar un pago al organismo cercano a los US$800 millones.
El superávit, nuevamente bajo la lupa
El Gobierno deberá explicar cómo piensa sostener el equilibrio de las cuentas en la segunda mitad del año. Entre los factores que afectaron los ingresos durante el primer semestre aparecen la postergación de vencimientos de Ganancias, una menor recaudación vinculada al comercio exterior y al consumo y el comportamiento de la actividad económica.
El FMI mantiene al resultado fiscal como uno de los pilares del programa. En su última revisión formal proyectó para 2026 un superávit primario del 1,4% del PBI, acompañado por controles sobre el gasto y una mayor focalización de subsidios y programas públicos.
De acuerdo con la presentación del Presupuesto 2027, el Gobierno proyecta cerrar 2026 con un resultado primario equivalente al 1,3% del PBI, apenas por debajo del 1,4% contemplado en el programa con el Fondo.
Subsidios, impuestos y el Fondo de Asistencia Laboral
Entre las herramientas que Economía deberá poner sobre la mesa aparecen decisiones ya comprometidas durante las revisiones anteriores. Una de ellas es la postergación de la implementación plena del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), creado dentro de la reforma laboral y con incidencia sobre los aportes destinados al sistema de seguridad social.
También estarán en discusión una mayor recaudación a través de determinados impuestos y modificaciones en la focalización de los subsidios al transporte, como parte de las alternativas para evitar un deterioro adicional del resultado fiscal.
Este último punto agrega una dimensión especialmente sensible para las provincias. Cualquier modificación en el esquema de transferencias y subsidios al transporte puede modificar la distribución territorial de los recursos, por lo que será clave conocer cómo se implementará y qué impacto tendrá sobre los sistemas de transporte del interior.
Hasta el momento no se conocieron detalles suficientes para determinar qué jurisdicciones recibirían más o menos recursos bajo una eventual nueva focalización.
El Presupuesto 2027
La llegada de los técnicos del FMI se produce pocos días después de que el Poder Ejecutivo enviara al Congreso el proyecto de Presupuesto 2027, documento que funcionará también como referencia para analizar la continuidad del programa económico.
El proyecto oficial proyecta para el próximo año un crecimiento de la economía del 4% y una inflación anual del 18%. El texto forma parte de la hoja de ruta económica que ahora deberá debatirse en el Congreso.
En materia tributaria, las proyecciones presentadas por Economía anticipan un crecimiento nominal de los ingresos por IVA, Ganancias, combustibles, importaciones y exportaciones. Parte de ese escenario se apoya en una recuperación de la actividad, mayores niveles de comercio exterior y una mejora en el empleo y las remuneraciones.
Dentro del esquema proyectado para 2027, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) tendrá un peso central. Representa el 32,4% de la recaudación total y el Gobierno estima que sus ingresos crecerán 28,2% respecto de 2026.
La suba prevista se explica principalmente por el crecimiento nominal del consumo y de las importaciones. Según las estimaciones oficiales, el IVA aportaría alrededor de $98,47 billones durante 2027, convirtiéndose en la principal fuente de recursos tributarios nacionales.
El dato resulta relevante porque el aumento proyectado del IVA se ubica por encima de la inflación promedio contemplada en el Presupuesto. De cumplirse esas estimaciones, el Gobierno espera una mejora real de la recaudación asociada al consumo, uno de los supuestos sobre los que descansa la estrategia para sostener el equilibrio fiscal.
El salto más pronunciado aparece en los impuestos sobre los Combustibles y el Dióxido de Carbono, cuyos recursos aumentarían 59,3% interanual. Según las proyecciones presupuestarias, el incremento estaría explicado principalmente por la actualización de las sumas fijas utilizadas para determinar esos gravámenes.
Se trata de un dato especialmente sensible para las provincias y las economías del interior, donde el costo de los combustibles tiene incidencia directa sobre el transporte de cargas, la producción agropecuaria, la industria y la logística. Una mayor recaudación por esta vía no implica necesariamente un aumento equivalente del precio en surtidor, pero coloca la evolución del tributo entre las variables a seguir durante 2027.

También aumentaría con fuerza la recaudación vinculada al comercio exterior. Los Derechos de Exportación crecerían 41,3%, mientras que su peso pasaría del 0,75% del PBI en 2026 al 0,85% en 2027. El Gobierno sustenta esa previsión en un escenario de mayores exportaciones y en una base de comparación relativamente baja.
El punto será relevante para las economías regionales: las proyecciones oficiales dependen, entre otros factores, de una mejora del nivel de actividad y del comercio exterior. Si ese crecimiento resulta menor al previsto, la recaudación también podría quedar por debajo de las estimaciones y obligar a revisar nuevamente gastos o ingresos para cumplir las metas fiscales.
Por su parte, los Derechos de Importación y la Tasa de Estadística aportarían en conjunto un 39,2% más que en 2026. La estimación se explica por el aumento proyectado de las importaciones, la evolución del tipo de cambio y la finalización durante 2027 de las devoluciones de pagos a cuenta del extinto Impuesto PAIS que podían computarse contra los derechos de importación.
La misión no se limitará a las cuentas del Tesoro. Los técnicos también analizarán la acumulación de reservas internacionales del Banco Central, otro de los puntos incluidos dentro del programa firmado con Argentina.
El acuerdo vigente contempla revisiones periódicas y metas sobre distintos indicadores macroeconómicos. La tercera evaluación corresponde a los objetivos establecidos para finales de junio y forma parte del cronograma acordado entre el Gobierno y el organismo.

Mientras las negociaciones se desarrollen en Buenos Aires, Luis Caputo estará en Nueva York junto al presidente Javier Milei por la agenda internacional del Gobierno. Por ese motivo, buena parte de las conversaciones quedará en manos de los equipos técnicos de Economía y del Banco Central.




