"El modus operandi era cuando se iban todos", el relato de la mamá de una de las víctimas de González
Mariana Martín, mamá de una de las víctimas de Mario González, relató en diálogo con Telediario cómo el exprofesor habría aprovechado situaciones de confianza y momentos en los que las jóvenes quedaban solas. También cuestionó duramente la respuesta de las autoridades universitarias y aseguró que todavía podrían aparecer más víctimas.
La detención de Mario González atraviesa distintas generaciones y todavía podría sumar nuevos testimonios. Mariana Martín, mamá de una de las víctimas, en diálogo con Telediario, reconstruyó parte del mecanismo que, de acuerdo con los relatos incorporados a la causa, habría utilizado el exprofesor para acercarse a las jóvenes sin testigos.
Mariana Martín conoce a González desde hace décadas. Fue su entrenador, luego compartieron espacios dentro del hockey universitario y, con el paso de los años, el vínculo se transformó también en una relación de profunda confianza familiar.
“Era un miembro más de la familia. Vivía en mi casa”, recordó. Precisamente por ese nivel de cercanía, sostuvo, conocer lo que había ocurrido con su propia hija representó un impacto devastador.

Según explicó Martín, González habría buscado situaciones en las que las jóvenes quedaran solas. Remarcó además que los docentes no presenciaban los presuntos abusos,
“El modus operandi era cuando se iban todos”, afirmó. Y agregó que González habría buscado precisamente aquellos momentos en los que no quedaban testigos. “Terminaban los entrenamientos y decía: ‘Bueno, yo te llevo a tu casa’... Y la última que quedaba… chau, olvidate”, afirmó.
La mujer aseguró que una dinámica similar se habría repetido después de cumpleaños de 15 y otras reuniones sociales. La confianza de las familias hacía que muchas veces los padres aceptaran que González trasladara a las chicas hasta sus casas.
“Todos los padres decían: ‘Si total después me la trae Mario’. Y a la última que quedaba…”, relató. Martín aclaró que esas situaciones surgen de lo que posteriormente fueron contando las propias jóvenes.
También describió otros escenarios que habrían quedado incorporados a los testimonios judiciales, hechos dentro de la Universidad, sectores cerrados y situaciones producidas incluso en domicilios particulares. “En lugares de encierro, piecitas. Eso está todo en la causa”, sostuvo.

Uno de los puntos centrales de su testimonio estuvo vinculado al tiempo que puede transcurrir hasta que una víctima logra contar lo ocurrido. Martín cuestionó las críticas hacia quienes denunciaron años después de los presuntos hechos.
“Estos casos no son cuando quiere la víctima, es cuando puede denunciar”, remarcó.
Contó que, después de que las primeras denuncias tomaran estado público, comenzaron a contactarse con ella mujeres que hoy tienen más de 40 años y que aseguraban haber atravesado situaciones similares durante su adolescencia. La cantidad de personas que buscaban presentarse ante la Justicia llegó, según relató, al punto de que debían organizar turnos para realizar las denuncias en Fiscalía.
“Se animaron”, resumió Martín sobre ese proceso.
La mujer recordó además cómo se enteró de que su propia hija era una de las víctimas. Ocurrió durante una conversación familiar, después de que el caso comenzara a difundirse públicamente.
Su esposo se preguntó si las acusaciones contra González podían ser ciertas. La respuesta de su hija cambió todo: “Sí, puede ser. Si no sabés, no opines”.
“Ahí nos enteramos”, recordó Martín.
La mamá de la víctima también apuntó directamente contra las respuestas institucionales que, según aseguró, recibieron cuando comenzaron a advertir lo que estaba ocurriendo.
Martín sostuvo que las consecuencias sobre las víctimas permanecen hasta hoy y aseguró que algunas continúan bajo tratamiento psicológico o psiquiátrico.
También señaló que la detención representa una tranquilidad para quienes venían reclamando que González no permaneciera en libertad mientras avanzaba la causa.
“Nosotros queríamos esto: que estuviera preso y que no anduviera por la calle como si nada”, afirmó.

Sobre lo que viene, pidió que el juicio pueda comenzar cuanto antes, aunque advirtió que el proceso todavía tiene un largo camino por delante.
“Esto recién empieza. Es un inicio bastante importante, pero sigue su curso. Vamos a seguir luchando todas las víctimas, las madres y las que estemos para que esto avance”, concluyó Martín.



