Informe de IERAL alertó por la caída de fondos nacionales a las provincias y analizó el debate por la coparticipación
Un informe de IERAL advierte que las transferencias nacionales hacia las provincias registraron una caída real del 18% entre el primer trimestre de 2023 y el mismo período de 2026. Martín Fiore analizó el impacto fiscal y la discusión por una nueva ley de coparticipación.
Las provincias enfrentan un escenario fiscal cada vez más complejo por la reducción de los recursos enviados desde Nación. Un informe elaborado por IERAL, de la Fundación Mediterránea, advierte que las transferencias hacia los distritos cayeron un 18% real en promedio entre el primer trimestre de 2023 y el mismo período de 2026.

En diálogo con Telediario, el investigador del área fiscal provincial de IERAL, Martín Fiore, explicó que la caída impacta directamente sobre las cuentas provinciales, que se financian con una combinación de recursos propios, transferencias automáticas y fondos discrecionales.
“Las transferencias automáticas tienen su origen en los impuestos nacionales y son coparticipadas a las provincias”, explicó Fiore, quien señaló que la reducción está vinculada principalmente a la menor recaudación nacional y al descenso de los fondos disponibles para distribuir.
El especialista también remarcó que las transferencias discrecionales fueron otro de los puntos afectados por el ajuste.
“Por la situación fiscal actual y con el objetivo de déficit cero, es lo más fácil de recortar y donde se ataca primero”, sostuvo.
El impacto no es igual en todo el país. Según Fiore, algunas provincias tienen mayor capacidad de generar recursos propios, mientras que otras dependen en mayor medida de los fondos nacionales. Entre las más afectadas mencionó a Santa Cruz, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, La Rioja, Neuquén, Buenos Aires y Chaco, aunque aclaró que cada caso tiene particularidades.

En ese contexto, crece el reclamo de los gobernadores por una nueva ley de coparticipación. Para Fiore, el cambio es necesario, aunque advierte que se trata de una discusión compleja porque “hay provincias beneficiadas y provincias perjudicadas” por el esquema actual.
El investigador planteó que una nueva distribución debería contemplar incentivos para el desarrollo y condiciones sobre el destino de algunos recursos. Además, cuestionó el rol de los fondos discrecionales al considerar que pueden quedar sujetos a decisiones políticas del gobierno de turno.
La discusión por el reparto de recursos vuelve así al centro de la agenda federal: mientras las provincias reclaman mayor previsibilidad financiera, Nación sostiene una política de reducción del gasto. El desafío será definir un nuevo equilibrio entre redistribución, autonomía provincial y financiamiento del desarrollo del interior argentino.




