Juicio por abuso sexual infantil en General Deheza: "para la querella no hay duda de quién es el responsable"
El abogado querellante Marcelo Garay sostuvo que el caudal probatorio incorporado durante las audiencias es “abundante” y que, para esa parte, existen elementos científicos y médicos que comprometen al progenitor de la niña.
Se reanudó el juicio por un grave caso de abuso sexual infantil ocurrido en General Deheza, en el que una niña es la víctima y su propio padre se encuentra acusado. Los hechos que llegaron a debate habrían ocurrido durante la madrugada del 17 de julio de 2025, cuando el hombre se encontraba en la vivienda junto a sus hijas mientras la madre estaba trabajando.

Durante una entrevista con Telediario, el abogado querellante Marcelo Garay aseguró que, desde la posición de la familia de la víctima, la prueba producida hasta el momento permite sostener la acusación contra el progenitor.
“Para nosotros, la querella, no hay duda de que es el responsable que hoy podemos identificar de lo que le aconteció a esta niña”, afirmó.
Garay señaló que durante las distintas audiencias se incorporaron elementos médicos, científicos y probatorios que, según la querella, respaldan la hipótesis que llevaron al juicio.
El abogado fue aún más contundente al referirse al desarrollo del juicio y remarcó que, para la acusación particular, la prueba incorporada coincide con la teoría del caso presentada inicialmente.
“Lo que puedo decir con certeza es lo que ha venido aconteciendo en las audiencias: el caudal probatorio es abundante y es realmente condenatorio. Pero la última palabra la va a tener su señoría, quien va a dictar sentencia”, explicó.
Garay aclaró que esa es la postura de la querella y que será finalmente el tribunal el encargado de determinar la responsabilidad penal del acusado.
Uno de los aspectos más sensibles expuestos durante la entrevista tiene que ver con las consecuencias que el hecho todavía tendría sobre la víctima. Según indicó Garay, la niña continúa atravesando secuelas psicológicas y físicas y se encuentra a la espera de una nueva intervención quirúrgica.
“No es un delito que pasó y que ahora se lo juzga. Es un delito que tiene efectos, lamentablemente, en lo psicológico y todavía en lo físico”, expresó.
El querellante también remarcó que los hechos investigados habrían ocurrido dentro del ámbito familiar y apuntó especialmente al vínculo entre el acusado y la víctima.
“Estamos hablando de que esto se da en la intimidad del hogar familiar, de una persona que tiene un deber de cuidado”, señaló.
Consultado sobre la posición del imputado durante el debate, Garay confirmó que hasta el momento no prestó declaración. Explicó que el acusado tuvo la posibilidad de hacerlo y que conserva ese derecho durante el desarrollo del proceso. También podrá expresarse al momento de las últimas palabras antes de que el tribunal pase a resolver.
Las audiencias continuarán en los próximos días con la incorporación y valoración de las pruebas restantes.
“Estamos esperando que se sepa la verdad y que el responsable pague lo que deba pagar punitivamente”, concluyó Garay.
La resolución final quedará en manos del tribunal, que deberá establecer si las pruebas reunidas durante el juicio alcanzan para determinar la responsabilidad penal del acusado.




