La apuesta internacional de Milei: respaldo a Keiko Fujimori y una nueva alianza regional
El Presidente participó de la asunción de la nueva mandataria de Perú y mantuvo un encuentro bilateral en Lima. La Casa Rosada apuesta a fortalecer un bloque político y económico afín en América Latina, en medio de la creciente tensión diplomática con Brasil.
El presidente Javier Milei mantuvo este martes una reunión bilateral con la flamante presidenta de Perú, Keiko Fujimori, en el marco de la ceremonia de asunción presidencial en Lima. Del encuentro participaron también la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el canciller Pablo Quirno; y el ministro de Relaciones Exteriores peruano, Carlos Espá.

Según informó la Cancillería peruana, durante la reunión ambas delegaciones destacaron "los profundos lazos históricos entre ambos países" y coincidieron en la necesidad de fortalecer la cooperación bilateral en áreas estratégicas como la economía, la seguridad, la ciencia, la tecnología y la innovación.
La visita del mandatario argentino se produjo en un contexto de reconfiguración política en la región. Tras la victoria de Fujimori en Perú y la reciente elección de Abelardo de la Espriella en Colombia, el Gobierno argentino interpreta que comienza a consolidarse un espacio de gobiernos de orientación liberal con mayor peso en América Latina. En la Casa Rosada consideran que este escenario abre una oportunidad para profundizar vínculos políticos, comerciales y diplomáticos entre administraciones afines.
La gira también adquiere relevancia por el momento que atraviesa la relación entre Argentina y Brasil. Luego de las recientes declaraciones de Milei en respaldo al senador Flavio Bolsonaro de cara a las elecciones brasileñas y de los cruces con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, la presencia del jefe de Estado argentino en Lima fue interpretada como un nuevo gesto de alineamiento con dirigentes de centroderecha de la región.
Desde sectores cercanos al Gobierno incluso plantean la posibilidad de avanzar en un bloque regional inspirado en el antiguo Grupo de Lima, aunque con un perfil marcadamente liberal. La estrategia busca posicionar a Argentina como un actor de referencia dentro de ese espacio, aprovechando el cambio político que atraviesan distintos países sudamericanos. Sin embargo, ese objetivo también plantea desafíos diplomáticos, especialmente por el peso económico y comercial que continúa teniendo Brasil para la Argentina y para las economías regionales exportadoras.



