Llueve y queda atrapada en su casa: la angustia de una mujer embarazada
Una vecina de barrio Alberdi contó que cada vez que llueve se vuelve imposible salir de su vivienda. Está embarazada y teme necesitar atención médica urgente sin poder trasladarse. Los vecinos aseguran que las calles se convierten en ríos y reclaman obras de desagüe.
Una mujer embarazada de barrio Alberdi, en Río Cuarto, vive con preocupación cada vez que llueve porque las calles se inundan y queda prácticamente atrapada en su casa. Asegura que los remises no pueden ingresar al sector y teme necesitar atención médica urgente sin tener cómo salir. Su situación refleja un problema que afecta desde hace años a los vecinos de pasaje Tames, quienes reclaman obras de desagüe y soluciones definitivas.

“No podemos salir. Yo llevo una nena a la escuela, no entra ningún remis y, bueno, yo estoy embarazada y si tenés que salir de urgencia, imposible”, relató la vecina, quien explicó que el agua ya estuvo cerca de ingresar a su vivienda durante lluvias anteriores.
Su esposo también manifestó su preocupación y aseguró que el problema se repite desde hace años. “Somos un barrio olvidado”, expresó, y señaló que cuando llueve deben buscar caminos alternativos para llegar a sus trabajos o conseguir un vehículo.
“Tenemos que remangarnos y salir una hora antes para ir a trabajar, renegar cruzando los campos”, contó. Según explicó, los remises no ingresan cuando las calles están inundadas, por lo que deben caminar por otros sectores para poder trasladarse.
La situación también preocupa al resto de los vecinos. Uno de ellos advirtió que, si la mujer embarazada necesitara salir de urgencia durante una lluvia intensa, no tendría cómo hacerlo. “No hay manera ni de entrar ni de salir”, afirmó.
Además, los habitantes del sector denunciaron que el agua ya ingresó a distintas viviendas en otras oportunidades y que algunos debieron construir barreras improvisadas para proteger sus casas. Según uno de los testimonios, en ciertos sectores el agua puede alcanzar aproximadamente un metro de altura durante las tormentas más intensas.
Los vecinos reclaman la limpieza y el mantenimiento de los canales de desagüe, además de mejoras en las calles. Aseguran que han realizado pedidos durante años y que las soluciones prometidas no llegaron.
“Necesitamos que el desagüe que está acá lo hagan bien, lo limpien. Queremos que tengamos un mantenimiento, que somos gente como cualquier otra”, sostuvo el esposo de la mujer.
Mientras esperan una respuesta, cada pronóstico de lluvia vuelve a generar preocupación. Para esta familia, el temor no es solamente que el agua ingrese a su vivienda, sino quedar aislada en un momento en el que podría necesitar atención médica urgente.




