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MEJOR (NO) HABLAR DE CIERTAS MUERTES

Por Guillermo Geremía


El hombre mayor lo dejó escrito en una escueta misiva. Después de lidiar con la enfermedad creyó haberla derrotado. Pero la maldita, volvió en rabiosa remisión. Sin energías para seguir luchando y sin recursos para acceder a los costosos medicamentos tomó la decisión final. Pero no es el único. Un preadolescente de 13 años y una adulta mayor octogenaria también decidieron terminar con sus días. Esas “soluciones silenciosas” agrupadas en el eufemismo “muertes de etiologías dudosas” (MED) sorprenden por su cantidad a los equipos judiciales que integran las fiscalías de los Tribunales Provinciales en Río Cuarto.


Se trata de SUICIDIOS CONSUMADOS que crecen estadísticamente de manera significativa en la última década. Para quienes están en contacto con esas patologías, los números oficiales subestiman la propia realidad. Más de 5.000 personas se quitaron la vida en Argentina durante 2025, en la proporcionalidad correspondiente a la Provincia de Córdoba son 371 hombres y mujeres. Para el Departamento Río Cuarto se estiman unos 15 suicidas consumados. Pero en los Tribunales de Río Cuarto afirman que son muchos  más.


Las estadísticas registran un RECORD DE SUICIDIOS en el país el año pasado. Los casos aumentaron un 22,6% en sólo un año. Es la tasa de suicidios más alta de toda la historia con 11,8 cada 100.000 habitantes, muy por encima del promedio mundial que se ubica en 9,1. En 2025 se produjeron en Argentina  5.209 casos, el triple que los homicidios dolosos. Las estadísticas fueron publicadas por el Sistema de Información Criminal del Ministerio de Seguridad Nacional.  Las tasas son calculadas sobre la población mayor a 5 años.


sohttps://cloudsnic.minseg.gob.ar/Informes/SNIC/Informe_SNIC_Nacional_2025.pdf  (punto 3.31 Suicidios (consumados) )



Fuentes de los tribunales riocuartenses aseguran que a las Fiscalías llegan en casos judicializados tantas muertes por siniestros viales como suicidios consumados. Los médicos cuando las razones del fallecimiento son dudosas lo registran como MED (etiología bajo sospecha). Ahí comienzan a indagarse judicialmente las razones. Sin son por propia determinación , las causas se terminan archivando.


Por eso la estadística oficial no refleja plenamente la realidad. La casuística da cuenta que los hombres son más efectivos a la hora de la drástica decisión pero que las mujeres planifican mejor su partida para evitar que los afectos sufran de manera adicional al encontrarlas. Nunca dejan de maternar, ni a la hora de decidir el final. Unos y otras son de todas las edades y de todos los segmentos sociales. La parca no discrimina, atraviesa horizontalmente a toda la sociedad.


Respeto a la composición de los suicidios, un 80% son de varones y 26% menores de 25 años de ambos sexos, porcentajes que casi no han tenidos variación en la última década. Sí se registra un ligero pero sostenidos descenso de la tasas de suicidios del grupo de edad de 15 a 19 años, más observable entre varones que entre mujeres de ese intervalo de edad. Según lo publica el “Observatorio de Salud” citando la información producida por la Dirección de Estadística e información en Salud del Ministerio del Ministerio de Salud de la Nación.


“Ningún factor es suficiente para explicar por qué se suicida una persona; el comportamiento suicida es un fenómeno complejo que se ve afectado por varios factores interrelacionados: personales, sociales, ambientales”, indicó la OMS en el informe en donde el suicidio se encuentra entre las principales causas de muerte en todo el mundo. Hay más muerte por suicidio que por malaria, VIH /SIDA, cáncer de mama, guerras u homicidios. Por lo tanto, es un serio problema de salud pública, que requiere de políticas públicas hoy inexistentes.


Las cifras oficiales dadas a conocer interpelan a toda la sociedad. La incertidumbre que afecta a cientos de miles de argentinos, la exclusión y la desesperanza son un cóctel peligroso que tientan a muchas personas a intentar o consumar el fin de sus días. En el país se quitaron la vida 2897 personas en 2016 y en 2025 la cifra llegó a 5.209. La tasa paso de 7,3 a 11,8  en sólo una década. Mientras que en la Provincia de Córdoba los suicidios del 2025 fueron 371 con una tasa del 9,9, muy lejos de las tasas record de Entre Ríos (20,8) y San Luis (18,9). Son personas cada 100.000 habitantes.


“En la Argentina, el tema del suicidio adolescente muestra una tendencia creciente verificada en las tasas que surgen de los últimos datos estadísticos disponibles:, advertía UNICEF en 2019. En nuestro país se triplicó en las últimas 3 décadas la cantidad de suicidios entre los jóvenes que están despertando a la vida. Son la segunda causa de muerte en la franja de 10 a 19 años. En el grupo de 15 a 19 años la mortalidad es más elevada, alcanzando una tasa de 12,7 suicidios cada 100.000 habitantes  (varones 18,2 y mujeres 5,9) en estadísticas de 2016. Y como relatamos anteriormente, todo va para peor. La mayor cantidad de intentos se producen en el rango de 15 a 19 años, seguido por el grupo de 20 a 24.

 

Los especialistas aseguran que la autoexigencia, la exigencia parental y/o “fracasos” en logros esperados están en el podio de los procesos deteriorantes  que impulsan al suicidio en los adolescentes. Se suman elementos intrapsíquicos y de personalidad, aspectos socioeconómicos y culturales, conflictos en torno a la vida familiar, el abuso sexual, el consumo problemático de alcohol y otras sustancias. Completan esta lista negra,  el hostigamiento o acoso escolar (bullying) como acontecimiento vital humillante y el ciberbullying.

 

Profesionales del sector de la salud mental también piden mirar lo que está sucediendo en el sector de la tercera edad. Dan cuenta de llamados desesperantes que reciben en  PAMI. Entre los adultos mayores también aumentaron los suicidios por no poder dar continuidad a los tratamientos crónicos debido al aumento de los psicofármacos y la falta de cobertura por parte de la obra social.

 

La cuerda se tensa aún más si se amplía el campo visual de la crisis social que atravesamos. En dos años un millón de argentinos perdieron la cobertura en prepaga y obras sociales. Entre el 4to. trimestre de 2023 y el 4to. trimestre de 2025, 1.015.144 se quedaron sin la protección médica que tenían y fueron al sistema público a buscar asistencia. El dato no sorprende:  se perdieron 216.700 empleos privados registrados y las prepagas aumentaron un 32% real.



Quienes por su inestabilidad emocional tenían tratamientos permanentes se quedaron sin ellos y los Estados provinciales y municipales están desbordados por el aumento de las consultas. El Ministerio de Salud de la Nación no sólo no compensa la demanda sino que recorta también asistencias.

 

En su libro “El cementerio de Praga”, Umberto Eco asegura que “llega un momento en que algo se rompe en tu interior, y ya no tienes ni energía ni voluntad. Dicen que hay que vivir, pero vivir es un problema que a la larga lleva al suicidio”. Eso parece estar sucediendo como nunca antes en la historia reciente del país que habitamos. Mejor que hablemos de ciertas muertes sino queremos que sigan aumentando.

 

 Así son las Cosas.

 
 

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