"Mi vida cambió para siempre": demanda a AstraZeneca y asegura que le dejó una discapacidad del 75,6%
Flavia Ochoa, de Coronel Moldes, asegura que desarrolló un síndrome de Guillain-Barré horas después de recibir una dosis de AstraZeneca contra el Covid-19. Inició una demanda contra el laboratorio y el Estado nacional, al que considera responsable por las consecuencias que, según afirma, le dejó la vacunación.

Una vecina de Coronel Moldes sostiene que, tras recibir una dosis de AstraZeneca contra el Covid-19 en enero de 2022, desarrolló un síndrome de Guillain-Barré que hoy le dejó una discapacidad del 75,6%, El caso quedó en manos de la Justicia, que deberá analizar las pruebas médicas y determinar si existe responsabilidad por las secuelas denunciadas.
En diálogo con Telediario, Flavia Ochoa contó que recibió la tercera dosis contra el coronavirus el 4 de enero de 2022 y que, pocas horas después, comenzó con fuertes dolores musculares y calambres en las piernas. Con el correr de las horas, explicó, perdió movilidad en brazos y piernas, por lo que fue derivada a Río Cuarto, donde, tras distintos estudios y una punción lumbar, recibió el diagnóstico de síndrome de Guillain-Barré.
"Yo gozaba de buena salud y a las pocas horas de que me vacuné empecé con estos dolores. Al otro día no podía mover ni brazos ni piernas", afirmó.
Según indicó, los profesionales tratantes realizaron la notificación correspondiente por un evento supuestamente atribuible a la vacunación y posteriormente inició el tratamiento con gammaglobulinas y un extenso proceso de rehabilitación.
Ochoa explicó que primero agotó la instancia administrativa prevista por la legislación para los reclamos por daños vinculados a vacunas. Al no obtener una respuesta favorable, junto a su abogado presentó una demanda judicial contra el laboratorio fabricante y contra el Estado nacional.
"Decidimos seguir con la demanda contra el laboratorio y contra el Estado, porque también es responsable de lo que inyecta en la población", sostuvo.

Actualmente, aseguró que continúa con rehabilitación permanente y que, aunque logró dejar la silla de ruedas, mantiene importantes secuelas.
"Tengo que andar con andador. No puedo barrer, no puedo pasar el piso, no puedo mantenerme mucho tiempo parada. Mi vida cambió totalmente", expresó.
El caso ahora continuará su curso en la Justicia, que deberá analizar la prueba médica y determinar las responsabilidades planteadas en la demanda.
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