Milei negocia eliminar las PASO y suma otro frente de debate con las listas colectoras
Mientras intenta reunir los votos para eliminar las PASO, el Gobierno nacional analiza incorporar el sistema de listas colectoras, una propuesta impulsada por gobernadores que ya genera fuertes diferencias entre oficialismo y oposición. Incluso Patricia Bullrich advirtió que implicaría un "retroceso" institucional.
El Gobierno nacional busca avanzar con una reforma electoral que elimine o suspenda las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Aunque la negociación con gobernadores y bloques dialoguistas abrió un nuevo foco de discusión: la posibilidad de habilitar nuevamente el sistema de listas colectoras. La propuesta, que todavía no fue presentada formalmente en el Congreso, ya provoca diferencias entre los sectores políticos que participan de las conversaciones.
La iniciativa necesita al menos 37 votos en el Senado y 129 en la Cámara de Diputados, un número que La Libertad Avanza todavía no logra alcanzar. En ese escenario, la Casa Rosada intentó abrir una nueva negociación proponiendo habilitar listas colectoras —o "adhesiones", según la definición del oficialismo— para que distintos espacios políticos puedan acompañar la candidatura presidencial de Javier Milei en 2027 con listas propias de legisladores. Sin embargo, la idea tampoco encontró respaldo suficiente.

Las listas colectoras permiten que distintos candidatos para cargos legislativos o provinciales adhieran a un mismo postulante para una categoría superior, como la Presidencia o una gobernación. Sus defensores sostienen que ofrecen mayor flexibilidad para construir alianzas electorales, mientras que sus críticos consideran que generan confusión en el electorado y debilitan la transparencia del proceso democrático.
El rechazo llegó desde los principales bloques dialoguistas. Tanto el PRO como la Unión Cívica Radical consideran que el sistema otorgaría un poder excesivo a La Libertad Avanza para definir qué listas pueden adherirse a la boleta presidencial. Incluso la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, expresó reparos al señalar que ese mecanismo "deforma un poco el sistema electoral". A esa resistencia también se sumaron sectores del peronismo, incluido el gobernador tucumano Osvaldo Jaldo, quien ratificó su oposición a eliminar las PASO.

El peso de las provincias vuelve a ser determinante en la negociación. El Gobierno apuesta a que los gobernadores puedan influir sobre los senadores que representan a sus distritos para acercar posiciones, una tarea que quedó en manos del jefe de Gabinete, Diego Santilli. Sin embargo, la experiencia de las últimas semanas demostró que el respaldo de los mandatarios provinciales no siempre garantiza el voto de sus legisladores en el Congreso, un dato que refleja la complejidad del escenario político federal.

A la discusión sobre las PASO y las colectoras se suma otro punto de conflicto: la ley de Ficha Limpia. Mientras el PRO y parte del radicalismo pretenden tratar ese proyecto por separado, el oficialismo insiste en mantener ambas iniciativas dentro de un mismo paquete legislativo. La diferencia agrega un nuevo obstáculo para cerrar acuerdos parlamentarios.
Con una sesión prevista para el 16 de julio y el receso invernal a la vuelta de la esquina, el Gobierno enfrenta una carrera contrarreloj. Si no logra destrabar las negociaciones en las próximas semanas, la reforma electoral quedará relegada para septiembre, reduciendo el margen para aprobar cambios antes de que los partidos comiencen a definir sus estrategias de cara a las elecciones presidenciales de 2027.




