"Queremos salir a trabajar y volver vivas" el reclamo de AMMAR tras los crímenes de Daniela y Tatiana
Blanca Mendoza, secretaria general de AMMAR Córdoba, cuestionó la actuación de la Policía y la Justicia en la investigación del asesinato de la joven de 29 años. Denunció la falta de protección y reconocimiento de derechos para las trabajadoras sexuales y advirtió que la organización contabiliza alrededor de 13 asesinatos en distintas provincias.

El asesinato de Daniela Villalba en Córdoba y la posterior muerte de Tatiana Fernández en Buenos Aires reavivaron el reclamo de las trabajadoras sexuales por mayor protección, reconocimiento de derechos y respuestas del Estado. En diálogo con Telediario, Blanca Mendoza, secretaria general de la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR) en Córdoba, cuestionó la actuación de las autoridades y advirtió sobre las condiciones de vulnerabilidad en las que muchas mujeres ejercen la actividad.
“Nosotras decimos que no queremos más trabajadoras sexuales asesinadas de la forma que nos vienen asesinando. Para nosotras siempre la Justicia llega tarde y los hechos no se investigan como se deben investigar”, manifestó Mendoza, al referirse a los crímenes que conmocionaron a Córdoba y Buenos Aires.
La referente de AMMAR apuntó especialmente contra las demoras que, a su entender, existieron durante la investigación del asesinato de Daniela Villalba, la joven de 29 años encontrada sin vida en su departamento de barrio Cofico. Cuestionó que, pese al hallazgo previo de una valija con elementos que podían estar vinculados con la víctima, el crimen recién tomara estado público varios días después.

“En Córdoba nos enteramos recién el día viernes que había una mujer más que había sufrido un hecho de femicidio, cuando en realidad ya desde el martes había algunos indicios de que alguien había encontrado una valija”, señaló.
Uno de los cuestionamientos más fuertes de Mendoza estuvo dirigido al accionar policial y judicial durante las primeras horas de la investigación.
La dirigente consideró que una intervención más rápida podría haber permitido detener antes al sospechoso, Renato Iván Tavella, quien fue arrestado en Buenos Aires y es investigado por su posible participación en ambos crímenes.
“Vemos la inoperancia que tuvo la Justicia y la Policía para agarrar a este femicida, porque le dieron todo el tiempo para que llegara a Buenos Aires y terminara matando a una trabajadora sexual”, afirmó.
El acusado de 28 años fue indagado en los tribunales porteños por el crimen de Tatiana Micaela Fernández y se negó a declarar. Según la información difundida, la autopsia estableció que la joven murió por asfixia.
Mendoza sostuvo que los casos de Daniela y Tatiana forman parte de una problemática que, según la organización, se viene repitiendo en distintas provincias.

La secretaria general de AMMAR indicó que, tras mantener reuniones con representantes de otras jurisdicciones, contabilizaron alrededor de 13 asesinatos de trabajadoras sexuales entre Córdoba y otras provincias, aunque aclaró que consideran que la cifra podría ser mayor.
“Nosotras venimos contabilizando alrededor de 13 asesinatos entre Córdoba y las otras provincias, y la verdad que nos quedamos cortas”, expresó.
En ese contexto, recordó el asesinato de Camila Merlo, otro caso por el cual la organización continúa reclamando justicia.
Más allá de los cuestionamientos a las investigaciones judiciales, Mendoza puso el foco en la falta de reconocimiento legal y de derechos laborales para las personas que ejercen el trabajo sexual.
“Nosotras decimos que el trabajo sexual no nos mata, nos mata en las condiciones en las que lo tenemos que ejercer, por la falta de reconocimiento y de los derechos que aún seguimos exigiendo desde hace más de 26 años”, afirmó.
La dirigente sostuvo que la ausencia de un marco de protección profundiza la exposición a situaciones de violencia y reclamó que los gobiernos provinciales, municipales y nacionales incorporen esta problemática a sus agendas.
También cuestionó la falta de continuidad de los espacios de diálogo con las autoridades. Según relató, después del asesinato de Camila Merlo, en diciembre del año pasado, se había planteado la posibilidad de conformar una mesa de trabajo, pero aseguró que no volvieron a ser convocadas. “Tuvimos esa reunión y no nos llamaron más”, señaló.
Mendoza agregó que AMMAR también solicitó un encuentro con el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, pero sostuvo que todavía no fueron recibidas.
La organización participó de la movilización realizada en barrio Cofico para exigir justicia por Daniela Villalba, acompañando a sus familiares y allegados.
La referente también insistió en su cuestionamiento al desarrollo de la investigación y planteó que el caso de Tatiana Fernández podría haberse evitado si el sospechoso hubiera sido detenido antes de abandonar Córdoba. Se trata de una interpretación de AMMAR que no constituye una conclusión judicial.
En el tramo final de la entrevista, Mendoza describió el temor con el que muchas trabajadoras sexuales realizan sus actividades y reclamó una ley que contemple sus derechos y condiciones de seguridad.
“Obviamente que una sale a trabajar con miedo, porque no sabemos lo que nos puede pasar. Pero si tuviéramos los derechos que venimos exigiendo y una ley que nos ampare, esto no estaríamos pasando”, sostuvo.
La secretaria general de AMMAR insistió en la necesidad de que el Estado avance en el reconocimiento del trabajo sexual y en medidas concretas para prevenir situaciones de violencia.
“Le decimos al Estado que queremos salir de la clandestinidad. No queremos que vengan y nos den el pésame por otra compañera asesinada”, reclamó.
Finalmente, resumió el pedido de la organización con una frase contundente:
“Queremos salir a trabajar y volver vivas a nuestras casas. Eso sí queremos. Y que podamos trabajar libres de violencias”.
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