Renunció el viceministro de Salud en medio de la crisis del PAMI
- Telediario Digital

- 8 jul
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Guido Giana dejó su cargo como viceministro de Salud en medio del agravamiento de la crisis del PAMI. La salida se produce mientras crecen los reclamos de clínicas, farmacéuticos y prestadores por atrasos en los pagos y la situación financiera de la obra social de los jubilados.

El Gobierno nacional sufrió una nueva baja en el Ministerio de Salud. Guido Giana presentó su renuncia como viceministro, en un contexto marcado por la creciente crisis del PAMI y los conflictos con prestadores, farmacéuticos y clínicas que denuncian fuertes atrasos en los pagos. Su reemplazante será Rodrigo Sbarra, quien hasta ahora ocupaba la segunda línea de esa estructura.
Giana había llegado al Ministerio de Salud de la mano de Santiago Caputo y con el respaldo del ministro Mario Lugones. Antes se había desempeñado en el Sanatorio Güemes, vinculado al propio Lugones. Aunque el PAMI no dependía formalmente de su área, era uno de los principales interlocutores frente a los reclamos derivados del funcionamiento de la obra social.

La salida se produce mientras el sistema atraviesa una situación cada vez más compleja. Prestadores analizan nuevas medidas de fuerza, algunas clínicas buscan abandonar el convenio con el PAMI por considerar que los valores quedaron muy por debajo de los costos y los colegios farmacéuticos continúan denunciando demoras en los pagos.
Según las entidades del sector, el atraso en los aranceles supera el 100%.
El cambio también vuelve a poner el foco sobre la conducción del Ministerio de Salud. Giana es el segundo viceministro que deja el cargo durante la gestión de Mario Lugones, en un área atravesada por conflictos vinculados al PAMI, la ANDIS, licitaciones y contrataciones que generaron cuestionamientos en los últimos meses. La salida de Giana se suma a la de María Cecilia Loccisano, quien también dejó el cargo de viceministra durante la gestión de Mario Lugones.
Más allá del movimiento interno, la preocupación excede a la administración nacional. La crisis impacta directamente en hospitales, clínicas y farmacias de todo el país, especialmente en el interior, donde muchos prestadores dependen en gran medida de los convenios con el PAMI. Si el conflicto escala y se concretan paros o nuevas restricciones en las prestaciones, las provincias volverán a quedar en la primera línea de una crisis que afecta principalmente a millones de jubilados.



