Renunció el administrador de IOSFA con una deuda superior a $200 mil millones y prestaciones cortadas
Ariel Guzmán dejó la conducción de la liquidación del IOSFA luego de reunirse con el ministro de Defensa, Carlos Presti. En paralelo, ATE ocupó durante dos horas la sede central y denunció que unos 600 puestos laborales están en riesgo.
La crisis de la cobertura de salud de las Fuerzas Armadas sumó este jueves un nuevo capítulo. El coronel mayor retirado Ariel Guzmán renunció como administrador encargado de la liquidación del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA), en medio de una deuda con prestadores que supera los $200.000 millones y de reclamos por interrupciones en la atención médica.
La salida se produjo después de una reunión con el ministro de Defensa, Carlos Presti. Según distintas fuentes citadas por medios nacionales, existían diferencias respecto de los tiempos de la liquidación y de la transición hacia la nueva Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA). Guzmán había sido designado en febrero para conducir ese proceso durante un período de transición de 365 días.

Una deuda de $213 mil millones
El problema central está en el pasivo acumulado. Mientras la nueva OSFA comenzó a recibir los aportes correspondientes a los afiliados, el antiguo IOSFA continúa en proceso de liquidación y mantiene una deuda estimada en $213.000 millones con prestadores y proveedores. La transición deriva del DNU 88/2026, mediante el cual el Gobierno creó la OSFA bajo la órbita del Ministerio de Defensa y dispuso la disolución y liquidación del IOSFA.

La situación tiene además una dimensión federal. Los problemas de cobertura no quedan circunscriptos a Buenos Aires: se registran reclamos por prestaciones demoradas o interrumpidas en distintos puntos del país.
ATE ocupó la sede y denuncia 600 empleos en riesgo
En paralelo a la renuncia, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) realizó una protesta en la sede central en la Ciudad de Buenos Aires.
Manifestantes ingresaron al edificio y permanecieron allí durante aproximadamente dos horas. Posteriormente levantaron la ocupación y anunciaron la continuidad del plan de lucha.

El gremio, encabezado por Rodolfo Aguiar, denuncia un proceso de “vaciamiento” y sostiene que existen alrededor de 600 puestos laborales en riesgo. ATE también cuestiona la posible reducción de estructuras propias de la obra social. Estas afirmaciones corresponden al sindicato y forman parte de la disputa abierta con las autoridades.
La renuncia de Guzmán se produce cuando todavía quedan interrogantes sobre cómo se completará la separación entre el viejo IOSFA y la nueva OSFA, cómo se afrontará la deuda acumulada y de qué manera se garantizará la continuidad de las prestaciones, especialmente en aquellas provincias donde la disponibilidad de prestadores es más limitada.




