Renunció Santiago Peña: el escándalo financiero que desató protestas y una crisis política en Paraguay
El mandatario paraguayo presentó su dimisión tras la intervención de Ueno Bank, que dejó a millones de clientes sin acceso a sus depósitos. Las protestas, las denuncias por presuntos conflictos de intereses y la presión política precipitaron su salida. El vicepresidente Pedro Alliana quedó fuera del proceso de destitución.
Paraguay atraviesa una profunda crisis política, económica e institucional tras la renuncia del presidente Santiago Peña, anunciada este jueves 5 de noviembre.
La decisión se produjo en medio del escándalo por la intervención de Ueno Bank, una entidad financiera que concentra depósitos de alrededor de tres millones de personas.
Pese a la dimisión, la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad avanzar con un juicio político contra el mandatario.

La crisis comenzó cuando el Banco Central de Paraguay dispuso la intervención de Ueno Bank por problemas de solvencia y suspendió sus servicios. La medida dejó a millones de ahorristas sin acceso a sus depósitos y desencadenó masivas protestas en Asunción.
Durante dos jornadas consecutivas, manifestantes reclamaron la devolución de sus fondos y exigieron responsabilidades políticas, en movilizaciones que incluyeron enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.

En un mensaje difundido a través de sus redes sociales, Peña explicó su decisión:
“Tomé la decisión de presentar mi renuncia a la presidencia de la República. Lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas”.
También pidió disculpas a la población y expresó su deseo de que se garantice la devolución de los ahorros.

El pedido de juicio político incluye cinco causales relacionadas con el escándalo financiero. Entre ellas aparecen presuntos conflictos de intereses por la participación accionaria que Peña mantuvo en Ueno Holding hasta marzo de 2025, los vínculos entre la entidad bancaria y su grupo controlador y la colocación de fondos del Instituto de Previsión Social (IPS) en el banco intervenido.
Los cuestionamientos también alcanzaron al Banco Central, cuyo titular, Carlos Carvallo, renunció en medio de la crisis. Según la información difundida, ocho directivos de Ueno Bank fueron detenidos, incluido su presidente, Miguel Vázquez.

En el plano institucional, la Cámara de Diputados rechazó el pedido de juicio político contra el vicepresidente Pedro Alliana, por 48 votos contra 30. La decisión dejó al funcionario fuera del procedimiento y lo posicionó como eventual sucesor de Peña, mientras el Senado deberá analizar la acusación aprobada contra el presidente saliente.
La crisis paraguaya abre además interrogantes sobre la confianza en el sistema financiero, la protección de los depósitos y el manejo de los recursos previsionales.
Por su cercanía económica con Argentina y su participación en el Mercosur, la evolución del conflicto también será seguida por los sectores comerciales y productivos de la región. El desafío inmediato será recuperar la estabilidad institucional y ofrecer respuestas concretas a los ahorristas afectados.




