"Se cayeron 300 mil puestos de trabajo”: la dura advertencia de las pymes
Desde MONAPY alertaron por el cierre de más de 30 mil firmas empleadoras y vincularon la crisis con la caída del consumo, la pérdida de poder adquisitivo y la apertura de importaciones. “Lo más preocupante es que se cayeron 300 mil puestos de trabajo”, afirmó Maximiliano Pisetta en diálogo con Telediario Federal.
La situación de las pequeñas y medianas empresas vuelve a encender señales de alarma en el interior productivo. En la previa del Día del Empresario Nacional, que se conmemora este 20 de agosto, desde el Movimiento Nacional Pyme (MONAPY) pusieron el foco sobre la desaparición de más de 30 mil firmas empleadoras desde la llegada de Javier Milei al Gobierno nacional y advirtieron sobre las consecuencias que el fenómeno está teniendo sobre el empleo.

En diálogo con Telediario Federal, el vicepresidente de MONAPY, Maximiliano Pisetta, sostuvo que detrás de la cantidad de empresas que dejaron de operar existe un impacto social mucho mayor.
“Cuando decimos 30 mil firmas son 30 mil empresarios que se cayeron, pero lo más preocupante es que se cayeron 300 mil puestos de trabajo”, aseguró.
Para Pisetta, el problema no puede explicarse únicamente por una transformación en los hábitos de consumo o por el crecimiento del comercio electrónico. Si bien reconoció que existe un cambio en las modalidades de compra, consideró que su incidencia resulta insuficiente para compensar el retroceso del entramado empresarial.
“Es muy poco el porcentaje de compras online como para contrarrestar semejante caída de empresas y empleos”, afirmó.

El dirigente pyme identificó dos factores centrales detrás de la crisis: la pérdida del poder adquisitivo y la apertura de las importaciones. Según su análisis, el aumento de los gastos fijos y de los servicios reduce mes a mes el dinero disponible de las familias para consumir, generando un efecto directo sobre comercios, industrias y pequeñas empresas.
“Está claro que los números reflejan una caída estrepitosa de las ventas”, señaló Pisetta. En ese escenario, mencionó particularmente las dificultades que atraviesan sectores como el textil y la construcción, dos actividades con fuerte capacidad para generar puestos de trabajo y movilizar cadenas productivas.

Las pymes constituyen una pieza central de las economías regionales y, fuera de los grandes centros urbanos, muchas localidades dependen directamente de pequeñas industrias, comercios, proveedores y emprendimientos para sostener el empleo. La desaparición de empresas no solamente representa un dato empresarial, también significa menos actividad económica y oportunidades laborales en ciudades del interior.
Pisetta cuestionó además un modelo económico que, según su mirada, favorece actividades vinculadas al litio, los hidrocarburos, la energía, las agroexportadoras y el sistema financiero mientras deja rezagada a buena parte del aparato productivo.
“Es hora de empezar a pensar en un nuevo modelo de conducción. Tuvimos anteriormente a este gobierno, un gobierno de emisión e inflación. Tenemos este gobierno con ajuste y recesión, y el resultado termina siendo el mismo, un fracaso”, planteó, al tiempo que reconoció algunos resultados macroeconómicos de la administración nacional, como una inflación más controlada..
Sin embargo, consideró que esos avances todavía no se trasladan a la economía cotidiana.
“Eso que reconozco que es un logro, no impacta en el bolsillo y en la panza de la gente”, sostuvo.
Desde MONAPY volvieron a plantear la necesidad de que las pequeñas y medianas empresas tengan participación en la discusión de las políticas económicas. Pisetta reclamó avanzar hacia un esquema que priorice la producción, la industria, el trabajo y la incorporación de valor agregado, con una mirada que contemple las diferencias entre las distintas regiones del país.
“Es hora de que busquemos un presidente que venga del mundo de la producción y el trabajo.Tenemos que poner en marcha una Argentina productiva, una Argentina industrial, una Argentina que pueda vender valor agregado y no una Argentina de carácter extractivista”, expresó.

En ese contexto, Pisetta reveló que representantes de MONAPY mantuvieron una reunión de alrededor de dos horas y media con la vicepresidenta Victoria Villarruel, encuentro en el que participaron también el presidente de la organización, Alejandro Bestani, y otros representantes del movimiento. Según indicó, encontraron una “puerta abierta” para discutir las iniciativas del sector y aseguró que uno de sus proyectos ya se encuentra en el Senado.
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