Se incendió la única carpintería del país que restaura carruajes
- Telediario Digital

- 22 jul
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Un incendio consumió gran parte de la histórica carpintería de la familia Fiore, en Santa Catalina-Holmberg. El establecimiento, fundado en 1941, era reconocido por la fabricación y restauración artesanal de carruajes y sulkys, un oficio que hoy prácticamente no tiene equivalentes en el país.
Un incendio registrado durante la madrugada de este martes provocó pérdidas casi totales en la histórica carpintería de los hermanos Fiore, ubicada sobre avenida Buenos Aires al 1100, en Santa Catalina-Holmberg. El fuego destruyó maquinaria, madera, herramientas y trabajos en proceso de un taller que desde hace más de ocho décadas mantiene vivo un oficio artesanal cada vez más escaso.

La carpintería fue fundada en 1941 por el padre y el tío de los actuales propietarios. Con el paso de los años se convirtió en un verdadero referente nacional por dedicarse a la fabricación y, sobre todo, a la restauración de carruajes y sulkys.
"Siempre vienen de distintas partes del país", contó Osvaldo Fiore, quien aseguró que el reconocimiento llegó gracias al trabajo artesanal y al boca a boca.
El incendio comenzó alrededor de la 1.15 de la madrugada. Fueron los vecinos quienes advirtieron la situación y dieron aviso a los Bomberos Voluntarios, que trabajaron hasta las cinco de la mañana junto a personal de Gendarmería, Policía de Córdoba y la Guardia Local. Las causas del siniestro todavía son materia de investigación, aunque no se descarta un posible origen eléctrico o un foco iniciado entre virutas y restos de madera.
Las llamas destruyeron una de las principales máquinas del taller y se propagaron rápidamente por la madera almacenada, alcanzando también puertas, portones y otros trabajos que estaban listos para ser entregados.
Si bien algunas herramientas manuales podrán recuperarse, las pérdidas materiales fueron enormes y la estructura del techo sufrió importantes daños.

Lejos de bajar los brazos, Osvaldo Fiore dejó un mensaje que resume el espíritu con el que su familia sostiene este oficio desde hace más de 80 años.
"Vamos a seguir andando y vamos a seguir poniéndole el pecho a las balas para seguir trabajando", afirmó.
A pesar del golpe, aseguró que continuarán restaurando carruajes, una tarea que mantiene viva una tradición artesanal que muy pocos conservan en la Argentina.



