Ahora: Allanan y secuestran perros a metros del lugar donde murió Salvador
- Telediario Digital

- hace 2 horas
- 2 min de lectura
La tragedia que terminó con la vida del nene de 3 años provocó una multiplicación de denuncias vecinales. Policía Ambiental comenzó a intervenir en la zona y, a unos 100 metros del lugar del ataque fatal, secuestró tres pitbull de raza.
La muerte de Salvador, el nene de 3 años atacado por un perro, provocó una fuerte conmoción en barrio Villa La Lonja y derivó ahora en una serie de procedimientos de Policía Ambiental en distintos puntos de la zona.
Según pudo conocer Telediario durante la cobertura en el barrio, después de la tragedia comenzaron a multiplicarse las denuncias de vecinos por la presencia de perros potencialmente peligrosos que presuntamente no estarían bajo las medidas de seguridad correspondientes.
En ese marco, efectivos de Policía Ambiental comenzaron a recorrer e intervenir en distintos sectores para constatar las denuncias. Uno de los procedimientos se desarrolló a apenas 100 metros de la vivienda donde ocurrió el ataque fatal a Salvador.
Allí fueron detectados tres perros que permanecían encadenados. Vecinos del sector señalaron que ladran de manera insistente cuando las personas pasan frente al lugar.
Desde el móvil de Telediario se aclaró que estos perros y sus propietarios no tienen relación con la familia involucrada en la muerte de Salvador. La intervención se produjo en el marco de los controles que se intensificaron en el barrio después de la tragedia.
Además, entre las presentaciones que está recibiendo Policía Ambiental aparecen denuncias de vecinos que aseguran que habría perros que presuntamente son entrenados para peleas, una situación que deberá ser constatada por las autoridades.
La Policía también puso el foco en el cumplimiento de las medidas previstas para animales potencialmente peligrosos. Si durante los procedimientos encuentran perros en la vía pública sin bozal, elementos de sujeción adecuados o las correspondientes medidas de seguridad, pueden intervenir y adoptar medidas sobre el animal de acuerdo con la situación constatada.

La muerte de Salvador marcó un antes y un después para los vecinos de la zona. Con el barrio todavía conmocionado, las denuncias comenzaron a multiplicarse y Policía Ambiental profundizó los controles sobre la tenencia de perros potencialmente peligrosos.



