“Sin trabajadores no hay ciencia”: el reclamo que se extendió por el país y tuvo su marcha en Córdoba
- Telediario Digital

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Investigadores, trabajadores de organismos científicos y universidades protagonizaron una jornada federal bajo la consigna “Me pongo la camiseta para defender la ciencia argentina”. Desde el sector denuncian una caída real del 50,8% en el financiamiento nacional de Ciencia y Técnica desde 2023.

La crisis del sistema científico argentino volvió este miércoles a las calles. Investigadores, becarios, trabajadores de organismos públicos y representantes de universidades nacionales participaron de una jornada federal de protesta para reclamar financiamiento, continuidad de proyectos y recomposición salarial.
La campaña se presentó bajo una consigna vinculada al clima mundialista: “Me pongo la camiseta para defender la ciencia argentina”. Investigadores de distintos puntos del país difundieron videos desde laboratorios, universidades e institutos para visibilizar el impacto que, según denuncian, tienen las políticas del Gobierno de Javier Milei sobre el sistema científico.
En diálogo con Telediario Federal, Gonzalo Sanz Cerbino, investigador independiente del CONICET y secretario general adjunto de ATE CONICET en CABA, aseguró que la situación atraviesa a diferentes organismos nacionales.
“Estamos hablando de 6.400 personas en todos los organismos científicos”, afirmó al referirse a la pérdida de trabajadores que, según sus cifras, se produjo desde diciembre de 2023.
Sanz Cerbino mencionó específicamente al CONICET, INTA, INTI y la Comisión Nacional de Energía Atómica. En el caso del CONICET, sostuvo que desde diciembre de 2023 hay alrededor de 2.400 trabajadores menos, una cifra cercana al 10% de su planta, y agregó que los salarios perdieron “casi el 50% del poder adquisitivo”.
Córdoba se sumó a la jornada federal
Horas después de la entrevista, el reclamo tuvo su expresión en las calles. En Córdoba capital, manifestantes se concentraron frente al Patio Olmos, en una convocatoria que reunió a trabajadores de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), CONICET, INTA, INTI y universidades nacionales.
La protesta cordobesa formó parte de una jornada con acciones simultáneas en distintos puntos del país. Durante la entrevista, Sanz Cerbino había anticipado concentraciones en Buenos Aires, Córdoba, Rosario, La Plata, Posadas, Jujuy y La Pampa, entre otras ciudades.
Las organizaciones convocantes denuncian que el financiamiento de la función Ciencia y Técnica de la Administración Pública Nacional acumula una caída real del 50,8% desde 2023 y señalan que para 2026 se proyecta una inversión equivalente al 0,140% del PBI.
También advierten sobre paralización de proyectos, pérdida de profesionales y jóvenes investigadores y recortes de personal. El documento difundido por los convocantes cuestiona además medidas que afectaron a diferentes organismos e institutos públicos vinculados con investigación, salud, producción y tecnología.

El impacto federal del ajuste
El reclamo adquiere una dimensión especialmente federal porque la estructura científica argentina no se limita a Buenos Aires. INTA, INTI, CONICET, universidades y otros organismos mantienen institutos, laboratorios y equipos distribuidos en las provincias, vinculados directamente con las necesidades productivas, sanitarias y ambientales de cada región.
En ese sentido, Sanz Cerbino planteó que sostener la ciencia también implica decidir qué modelo de desarrollo puede construir la Argentina.
“La ciencia sirve para conocer nuestros territorios, sus problemáticas, pensar soluciones sociales, de salud, vacunas, tratamientos y posibilidades de desarrollo de la industria”, señaló.
El investigador también cuestionó que la Argentina pueda aspirar a desarrollarse dependiendo exclusivamente de sus recursos primarios. Planteó la necesidad de generar conocimiento que permita incorporar valor agregado y diversificar las exportaciones más allá del petróleo, la minería y los productos agropecuarios.
La discusión, entonces, excede los laboratorios. El interrogante que deja la protesta es qué posibilidades tienen las provincias de construir desarrollo tecnológico, industrial y productivo si se debilitan los organismos públicos que generan conocimiento en el territorio.
La jornada de este miércoles buscó instalar precisamente esa discusión. Con la ciencia nuevamente movilizada, el conflicto por el presupuesto, los salarios y la continuidad de los organismos nacionales vuelve a colocar frente al Gobierno una pregunta de fondo: qué lugar tendrá la investigación científica dentro del modelo de desarrollo argentino.



