top of page

Suicidio, “un modo de desaparecer”

Por Guillermo Geremia | “Tímidamente, silenciosamente, chatamente”, así avanza el más grave problema de salud mental que padecen los argentinos en general y los riocuartenses en particular en los últimos 5 años, en la pospandemia. Las estadísticas oficiales fueron las que terminaron de instalar el alerta pública de otra endemia que crece oculta entre los padecimientos que son atribuidos a las más variadas causales del manual excusatorio al cual se quiera apelar. Sin entender de excusas ni justificaciones, la sombra de un drama social con pocos precedentes avanza inexorablemente.


“Sólo en el mes de abril de esta año (por 2025), se registraron 33 suicidios (en el Departamento Río Cuarto)”. La cita textual figura en los fundamentos del expediente legislativo 33379 presentado el 10 de setiembre de 2025 en el Concejo Deliberante. El instrumento legal que contiene el Proyecto de Ordenanza propone crear el Programa Municipal de Prevención del Suicidio. Fue firmado por 6 concejales, 5 del bloque oficialista de Hacemos por Río Cuarto y 1 de la segunda minoría, La Fuerza del Imperio del Sur. A 11 meses de su presentación, el proyecto se mueve a la velocidad de un perezoso de Comisión en Comisión, de cajón a cajón, de computadora en computadora.

Expediente legislativo 33379
Expediente legislativo 33379

Mientras tanto, el problema de salud pública avanza, no a paso firme sino a “muertes firmes”. Aquellos 33 suicidios mensuales mutaron a 3 drásticas determinaciones en un día domingo del mes junio y más cercano en el tiempo a 3 decisiones fatales registradas en un mañana en oficinas tribunalicias riocuartenses. Si para las vidas perdidas en abril de 2025 el bien intencionado paso legislativo llegó tarde como remedio para la enfermedad, ni hablar un año después con la dilación en su tratamiento parlamentario.

Ahora no hay atenuantes, sino todos agravantes. Ya no es un secreto de pasillo sino un grito a voces respecto de lo que está sucediendo. La cantidad de hombres y mujeres, jóvenes y viejos, unos aparentemente sanos y otros con diagnósticos de enfermos, ricos pero también mayoritariamente pobres, que deciden dejar de vivir.


“Visto el alarmante incremento de la tasa de suicidio en del departamento Río Cuarto, que aumentó en un 36% entre los años 2016 al 2025. Según el informe del Observatorio de Seguridad y Convivencia de la provincia. Evidenciando una problemática de salud pública critica”, asegura en el inicio la herramienta legislativa sobre la base en estadísticas provinciales del año pasado, que fueron reflejadas también en cifras este 2026 por el Ministerio de Seguridad de la Nación ya publicadas hace dos meses en este espacio dominical de Telediario Digital.


Los casos aumentaron un 22.6% en sólo un año. Es la tasa de suicidios más alta de toda la historia del país con 12 personas cada 100.000 habitantes, muy por encima del promedio mundial que se ubica en 9 suicidios”, citábamos en la nota de opinión MEJOR (NO) HABLAR DE CIERTAS MUERTES https://www.telediariodigital.com.ar/.../mejor-no-hablar... en donde dimos cuenta que en 2025 en Argentina se produjeron 5.000 casos de suicidios, el triple de los homicidios dolosos, ese número fatal al que se suele apelar para hablar de la inseguridad de un país. De esta otra inseguridad prefiere hablarse menos.


Las tasas aludidas son referidas a la población mayor a 5 años y el informe completo publicado por el Sistema de Información Criminal de la cartera de seguridad nacional puede encontrarse en sohttps://cloudsnic.minseg.gob.ar/Informes/SNIC/Informe_SNIC_Nacional_2025.pdf (punto 3.31 Suicidios (consumados)


“No tiene que dar miedo hablar de estadísticas, hay que hablar de esto. Las estadísticas dan cuenta de que el suicidio es la segunda causa de muerte más registrada en adolescentes, después de los siniestros viales. Los profesionales no hablan de linealidad. Hablan de factores. Dentro de las poblaciones más vulnerables también están los adultos mayores”, aseguró a 102.9 La Gospel, la subsecretaria municipal Cynthia Bochetto. La responsable del área de Niñez, Adolescencia y Familia fue la impulsora de capacitaciones que se realizaron al inicio de esta semana en el Salón Blanco del Palacio de Mójica con la participación de integrantes del Programa de Prevención del Suicidio de Córdoba.


Subsecretaria de Género, Niñez, Adolescencia y Familia, Cynthia Bochetto
Subsecretaria de Género, Niñez, Adolescencia y Familia, Cynthia Bochetto

“Lo primero es reconocer que esto es un asunto de salud pública. La población adolescente, mayoritariamente varones, son los más vulnerables ante esta situación. De cada 10 casos de suicidios, 8 son varones y eso está ligado a estereotipos relacionados con el género. No hay un deseo de morir, el deseo es acabar un padecimiento insoportable”, asegura la Subsecretaria Bochetto. El Parlamento local que tenía previsto tratar en la última sesión la ordenanza sobre suicidios, volvió a postergar el debate en el recinto.

El Programa Municipal de Prevención del Suicidio y Promoción de la Salud Mental se crea con “el propósito de implementar acciones integrales para la prevención, detección temprana y posvención del suicidio en cumplimiento de la Ley Nacional N 27.130 y la Ley Provincial 10.357”. Es decir hay leyes pero falta la ordenanza local respectiva que adhiera a ellas.


Admite en sus fundamentos que “hoy resulta necesario se constituya también en prevenible el suicidio, mediante estrategias integrales, las cuales combinen sensibilización, capacitación, detección temprana y atención”. Los propios concejales firmantes consideran imperativo promover “un tipo de diálogo abierto, certero y sin prejuicios”.


Hace casi un año que el proyecto está en la casona de la calle Sobremonte, son sus autores en mayoría concejales oficialistas siempre prestos a la agenda del Departamento Ejecutivo pero esta ordenanza sigue anclada en el puerto de las buenas intenciones. Según las estadísticas a las que apelan, cada día una nueva muerte hace sentir, no solamente dolor sino la irremediable verificación de que “lo que urge” no es una materia aprobada entre buena parte de nuestros representantes parlamentarios.


Concejo Deliberante
Concejo Deliberante

La ordenanza en su Artículo 2 promueve como acciones principales: campañas periódicas de sensibilización y concientización (medios de comunicación y redes sociales), establecer un trabajo interinstitucional (centros de salud, comunitarios, espacios recreativos y organizaciones de la sociedad) para la derivación, atención y seguimiento de personas en riesgo. Además, capacitación a través de talleres formativos anuales para la comunidad y por último establecer un sistema de investigación y monitoreo para contar con los datos de suicidios en la ciudad y de esta forma evaluar el impacto de la casuística y así ajustar las estrategias de abordaje.


Es verdad que para el despliegue de acciones siempre son necesarios recursos. Pero en este caso, más que asignación de partidas se trata de poner en funcionamiento -con las disponibilidades existentes- políticas de salud pública que tienen una frontera entre el éxito y el fracaso con ese último hálito de vida. Evitar una muerte es todo un logro, cada vida que se pierde por no haber, al menos actuado, es un certificado no sólo de defunción sino también de incumplimiento de los deberes de funcionario público.


La ordenanza en análisis establece también crear una Comisión de Seguimiento y Evaluación integrada por representantes del propio Concejo Deliberante, la Subsecretaria de Salud (autoridad de aplicación), profesionales de la salud mental, organizaciones de la sociedad civil y familiares afectados, “para monitorear la aplicación del programa y presentar un informe anual al propio Poder Legislativo local". Si esa Comisión ya estuviera constituida, pero para evaluar el costo de las dilaciones de los concejales, ya hubiera emitido un dictamen negativo.


“Estamos en un contexto nacional de desmantelamiento de la salud pública y la crisis económica conlleva a que caiga la cobertura de salud”, reconoce Cynthia Bochetto. La funcionaria municipal admite que se está registrando la necesidad de profesionales que den apoyo a situaciones de gravedad en salud mental a las cuales a diario se enfrentan, “si contratamos a 70 psicólogos más seguirán siendo insuficientes y por eso apuntamos a los espacios sociales”. Pero salvo por la capacitación de inicio de esta semana, ni lo uno, ni lo otro logran materializarse en acciones concretas. Mientras seguramente hoy mismo, si las estadísticas reflejan la realidad, al menos una persona decidió dejar de vivir.


Jornada de prevención del suicidio en el Salón Blanco
Jornada de prevención del suicidio en el Salón Blanco

“El sentido de la presencia se refiere a un saber estar con y para el otro, permaneciendo atento, en el aquí y en el ahora…” cita en los fundamentos la Ordenanza en debate. Esta presencia por ahora es sólo discursiva e incumple el artículo 27 de la Carta Orgánica Municipal, que es garante del derecho a la salud mental de manera integral, coordinada y con perspectiva comunitaria.


El crítico y ensayista italiano Césare Pavese, fallecido en 1950 a los 41 años por una sobredosis con la que se quitó la vida, había planteado entre sus escritos que “es preciso observar bien esto: en nuestro tiempo el suicidio es un modo de desaparecer, se comete tímidamente, silenciosamente, chatamente. No es ya un hacer, es un padecer”. Casi un siglo después nada ha cambiado, más bien se ha profundizado el padecimiento. Argentina sabe bien de que se tratan las desapariciones forzadas, ahora nos interpela la figura del suicidio, un nuevo modo de desaparecer. Así son las cosas.


Por Guillermo Geremía

 
 

Telediario Digital

Imperio Televisión S.A. - Río Cuarto, Córdoba

2025 - Todos los derechos reservados.

LOGO SIN BAJADA 2
bottom of page