Tenía 10 años, se sintió mal en clase y murió tras una grave complicación neurológica
Milagros Basualdo era alumna de la Escuela José Matías Zapiola, de Río Tercero. Comenzó con un fuerte dolor de cabeza durante la jornada escolar, sufrió un grave deterioro neurológico y debió ser trasladada de urgencia al Hospital Misericordia, donde finalmente falleció.
Una profunda conmoción atraviesa a Río Tercero tras la muerte de Milagros Basualdo, una niña de 10 años que se había descompensado mientras asistía a clases en la Escuela José Matías Zapiola. El episodio comenzó el martes y, pese a la atención médica y a su posterior derivación a Córdoba capital, la pequeña falleció dos días después.

Según la información conocida, Milagros comenzó a sentirse mal durante la jornada escolar y manifestó un intenso dolor de cabeza en una zona cercana a los oídos, acompañado por vómitos. Su mamá la trasladó al Hospital Provincial Juan Bautista Bustos, donde el cuadro evolucionó rápidamente y obligó a los profesionales a intervenir de urgencia.
La directora del hospital, Andrea Zalazar, explicó a medios de Río Tercero que la paciente presentó una bradicardia extrema y depresión neurológica, por lo que debió ser intubada y estabilizada con soporte vital. Ante la gravedad del cuadro y la falta de una terapia intensiva pediátrica en la ciudad, se dispuso un traslado bajo “código rojo” al Hospital Misericordia de Córdoba.

La niña permaneció internada en la capital provincial, pero finalmente falleció este jueves. De acuerdo con las primeras informaciones médicas, la principal sospecha apunta a una malformación vascular cerebral de aparición súbita, compatible con un ACV hemorrágico o un aneurisma. Sin embargo, hasta el momento no se difundió una confirmación médica definitiva sobre la causa del fallecimiento.
Los profesionales indicaron además que Milagros era una niña sana y sin patologías conocidas. Zalazar explicó que este tipo de episodios puede aparecer de manera impredecible y pidió no generar alarma entre las familias, al señalar que se trata de cuadros poco frecuentes y que no existen indicaciones para realizar estudios de alta complejidad de manera rutinaria en niños sin síntomas.
La muerte de Milagros provocó un fuerte impacto entre familiares, compañeros, docentes y vecinos de Río Tercero. Sus restos fueron despedidos este viernes en una casa velatoria de la ciudad, mientras la comunidad educativa atraviesa el dolor por una tragedia que se desencadenó en cuestión de horas.




