Tiene 18 años, defendió a un amigo y terminó con ocho puntos tras recibir un ladrillazo
Un joven de 18 años sufrió una profunda herida en la cabeza luego de ser atacado durante la madrugada del domingo a la salida de una fiesta en Malagueño. Según denunció su madre, dos hombres de alrededor de 40 años lo golpearon y uno de ellos habría utilizado un ladrillo. La Justicia deberá determinar las responsabilidades.
Un violento episodio ocurrido durante la madrugada del domingo terminó con un joven de 18 años herido en la cabeza y atendido de urgencia en el Hospital de Malagueño, donde debieron realizarle ocho puntos de sutura.

El hecho se produjo a la salida de una fiesta realizada en un salón ubicado frente al centro de salud. De acuerdo con el relato de la madre del joven a Mi Valle, todo comenzó cuando se produjo una discusión que derivó en una pelea entre varias personas.
Según su testimonio, el joven observó que uno de sus amigos estaba siendo golpeado en el piso e intervino para defenderlo. Fue entonces cuando, siempre de acuerdo con la denuncia familiar, dos hombres de alrededor de 40 años comenzaron a atacarlo.
“Cuando él se mete, se le vienen encima los dos y empiezan a pegarle hasta que le pegan con un ladrillo en la cabeza”, aseguró la mujer.
“Unos milímetros más y lo mataban”
Tras recibir el impacto, el joven comenzó a sangrar y logró trasladarse por sus propios medios hasta el hospital, ubicado frente al salón. Allí fue asistido y recibió ocho puntos de sutura en la zona frontal de la cabeza.
Su madre describió la gravedad de la lesión con una contundente frase: “Unos milímetros más y lo mataban. Si el ladrillo le pegaba un poquito más al costado de la sien, me lo mataban”.
Según la mujer, los incidentes continuaron en la calle incluso después de que su hijo ingresara al hospital. “Fue una batalla campal, fue un desastre Malagueño esa noche”, afirmó. También aseguró que otra joven del grupo resultó agredida.
Denuncias y un ladrillo entregado a la Policía
Al día siguiente, el joven y otras personas que estuvieron presentes realizaron las correspondientes denuncias. La madre aseguró además que posteriormente regresó al lugar y encontró un ladrillo con aparentes manchas de sangre, que entregó en la comisaría como posible elemento para la investigación.

Ahora será la Justicia la encargada de reconstruir cómo se produjo la pelea, analizar las denuncias y los elementos incorporados y establecer las eventuales responsabilidades de las personas involucradas.
“Yo no quiero que esto quede así. Quiero que la Justicia actúe porque, como mamá, fue lo peor que me tocó vivir”, expresó la mujer.




