Un fuerte mensaje político del Papa ante Milei: habló de pobreza, trabajo, corrupción y límites al poder
En su primer discurso en Argentina, el Pontífice llamó a fortalecer la democracia, reclamó oportunidades laborales y educativas y advirtió sobre las dificultades de las familias para llegar a fin de mes. También recordó a Francisco y pidió que el crecimiento económico alcance a todos.

El papa León XIV pronunció este domingo su primer discurso oficial en Argentina, durante un encuentro en el Palacio Libertad con el presidente Javier Milei, gobernadores, autoridades políticas y representantes del cuerpo diplomático. En una intervención de fuerte contenido social e institucional, el Pontífice defendió la democracia, pidió prudencia a quienes gobiernan y sostuvo que las decisiones políticas deben orientarse al bien común.
Uno de los momentos centrales de su mensaje estuvo dirigido a quienes ejercen responsabilidades públicas.
“Quien ejerce la autoridad tiene también el deber de actuar con prudencia, reconocer los límites del poder que le ha sido confiado y orientar sus decisiones hacia el bien de toda la comunidad”, expresó ante los principales representantes del poder político argentino.
León XIV también reivindicó el valor de las instituciones democráticas y la necesidad de construir acuerdos más allá de las diferencias ideológicas. Señaló que la democracia debe ser custodiada y fortalecida mediante el diálogo, la escucha y el reconocimiento de quienes piensan distinto.
En otro tramo de su discurso, el Papa puso el foco en la situación económica y social. Reconoció el esfuerzo de quienes trabajan en el campo, las ciudades, los talleres, las escuelas y los hospitales, y reclamó condiciones que permitan a las personas sostener a sus familias.
“La economía debe estar al servicio de la persona y no la persona al servicio de la economía”, afirmó.
El Pontífice hizo especial referencia a las familias que viven con incertidumbre, a quienes buscan empleo, a los adultos mayores y a aquellos trabajadores que, pese a contar con ingresos, encuentran dificultades para cubrir las necesidades de sus hogares.
También abordó uno de los desafíos estructurales del país: la emigración de jóvenes por falta de oportunidades. “Una nación debe preguntarse seriamente en qué ha fallado cuando sus jóvenes deben abandonar su tierra para realizar sus sueños”, sostuvo.
En ese sentido, reclamó fortalecer la educación, la formación profesional, las universidades y la investigación como herramientas fundamentales para el desarrollo nacional.

El Papa dedicó parte de su intervención a la riqueza natural argentina y a la responsabilidad de aprovecharla sin comprometer el futuro de las comunidades.
Mencionó los campos, las reservas de agua, las fuentes de energía, los minerales y los ecosistemas, y sostuvo que su aprovechamiento debe contribuir al bienestar de las poblaciones y preservar las condiciones de vida y trabajo en los territorios.
También advirtió sobre los riesgos asociados a la corrupción, el crimen organizado y las redes de trata, y remarcó que la integridad de quienes gobiernan es fundamental para sostener la confianza ciudadana.
El recuerdo de Francisco y un llamado a la unidad
León XIV abrió su intervención con un emotivo homenaje al papa Francisco y destacó el significado de llegar al país donde nació su antecesor.

“Vengo a la patria donde el papa Francisco comenzó una historia que después habría de entrelazarse con toda la Iglesia”, expresó.
El Pontífice reivindicó la diversidad cultural argentina, sus tradiciones y la capacidad de su pueblo para superar momentos difíciles. También llamó a fortalecer la cooperación entre los países sudamericanos, preservar la paz y construir una sociedad donde las diferencias no impidan trabajar por objetivos comunes.




