Una falla técnica y un aterrizaje inesperado: la odisea de casi 300 pasajeros
- Telediario Digital

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Un ruido extraño en plena noche, problemas de presión y el anuncio del capitán encendieron la preocupación entre los pasajeros. El avión de Plus Ultra, con cerca de 290 personas a bordo, debió desviarse hacia Natal. Santiago Nieto, un riocuartense que viajaba en el vuelo, contó en Telediario cómo fueron las horas de incertidumbre.

Un vuelo que había partido de Argentina con destino a Madrid debió modificar su recorrido y aterrizar de manera imprevista en Natal, Brasil, luego de que se reportara un desperfecto técnico en la aeronave. A bordo viajaban cerca de 290 pasajeros, entre ellos Santiago Nieto, un riocuartense que relató en diálogo con Telediario los momentos de tensión que atravesaron durante el viaje y las difíciles horas posteriores al aterrizaje.
Según contó Nieto, el vuelo transcurría con normalidad durante la noche. Muchos pasajeros ya dormían después de cenar cuando un ruido extraño los despertó.
“Se sintió un ruido extraño, por lo menos a mitad de la noche, como ya estábamos todos medio durmiendo después de haber cenado”, relató. Poco después, “Todos empezamos a sentir que los oídos se empezaban a tapar”.
A los diez minutos de aquel episodio llegó la comunicación que generó mayor preocupación. Según el testimonio del riocuartense, el capitán encendió las luces de la cabina e informó que existía un desperfecto técnico y que debían dirigirse hacia Natal.
“Ahí sí todos nos pusimos un poco intranquilos”, reconoció Nieto.
Sin embargo, aseguró que dentro de la aeronave no experimentaron una caída brusca ni una situación de pánico generalizado. Recién al observar la trayectoria realizada por el avión, advirtió la magnitud del descenso.
“Viendo cómo fue el vuelo, descendimos muchos metros, pero eso no se sintió en el avión. En ningún momento sentimos esa caída abrupta en cuanto a la altitud”, explicó.
Finalmente, la aeronave consiguió aterrizar en Natal y los pasajeros descendieron sin inconvenientes. Pero allí comenzó otro capítulo de la odisea.
Nieto aseguró que uno de los principales problemas fue la falta de información después del aterrizaje. El vuelo había llegado a una terminal donde, según su relato, la compañía aérea no operaba habitualmente.
“Aterrizamos tipo 19.40. Nos tuvieron ahí bastante tiempo y no nos decían nada”, señaló.
La incertidumbre comenzó a crecer entre los pasajeros, en su mayoría argentinos. Ante la falta de explicaciones, reclamaron conocer qué había sucedido con el avión y cómo continuaría el viaje.
“Empezamos a pedir que el capitán hablara, que dijera algo, que dijera qué había pasado, porque no teníamos ninguna información”, relató.
Finalmente realizaron los trámites migratorios y recibieron la comunicación de que pasarían la noche en Natal mientras se trabajaba en la reprogramación del vuelo.
De acuerdo con Nieto, viajaban alrededor de 290 personas y el avión estaba completo. Algunos pasajeros optaron por buscar alternativas para continuar sus viajes, mientras la mayoría permaneció a disposición de la compañía.
Conseguir alojamiento para semejante cantidad de personas se transformó en otro problema.
“Nos sacaron del aeropuerto en colectivo, dimos vueltas por la ciudad y ningún hotel nos quería recibir. Éramos casi 300 personas”, explicó.
Para el riocuartense, la peor parte llegó después de haber aterrizado a salvo. El permanecer durante horas sin saber cuándo ni cómo podrían continuar hacia Europa.
“Estuvimos un poco preocupados. Más que nada la incertidumbre de estar 24 horas en un aeropuerto y no saber cuál va a ser tu destino”, sostuvo.
La situación, agregó, fue particularmente complicada para quienes viajaban con familias y adultos mayores: “La gente que tenía familia o tal vez ancianos la pasó muy, muy mal”.
Al momento de dialogar con Telediario, Nieto finalmente se encontraba alojado en un hotel y a la espera de novedades.

Según la información que habían recibido los pasajeros, Plus Ultra preveía reprogramar el vuelo para el día siguiente a las 18 horas, con partida desde Natal y destino final Madrid.
Después del susto en pleno vuelo, el aterrizaje inesperado y una extensa espera en Brasil, cientos de pasajeros aguardaban así una solución que les permitiera completar un viaje que terminó convirtiéndose en una larga odisea.
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