Volvieron a romper la calle Alvear y crece el malestar de los vecinos: “Es un peligro”
Hace más de dos meses que vecinos y comerciantes de Alvear al 1100 conviven con las consecuencias de una pérdida de agua que todavía no fue solucionada definitivamente. Las nuevas excavaciones, el deterioro de las veredas y el riesgo de hundimientos generan preocupación. Reclaman respuestas y una solución definitiva.
Lo que parecía una reparación terminada volvió a convertirse en un problema para los vecinos y comerciantes de calle Alvear al 1100, en Río Cuarto.
Personal vinculado a las obras de EMOS tuvo que intervenir nuevamente el pavimento por inconvenientes en una cañería subterránea, lo que provocó nuevos cortes de tránsito, dificultades para acceder a los comercios y preocupación por el estado de las veredas y la calzada.
La problemática comenzó a principios de agosto, cuando se detectó una pérdida de agua en una cañería que, según habían explicado desde EMOS, tiene casi 100 años de antigüedad. Después de varias semanas de trabajos, la calle fue cerrada y posteriormente repavimentada. Sin embargo, los vecinos aseguran que las reparaciones no resolvieron el inconveniente y que el agua continuó filtrándose por debajo de la superficie.

“Se veía que había una inclinación hacia la vereda, entonces se amontonaba el agua. Se les dijo en varias oportunidades”, relató Lucrecia Pastre, comerciante del sector, en diálogo con Telediario.
Según explicó, el problema quedó en evidencia cuando, durante las tareas de reparación de la vereda, uno de los trabajadores sufrió un hundimiento del terreno después de una jornada de lluvia.

Las consecuencias de las obras también afectan la actividad comercial. Lucrecia, propietaria de un centro odontológico, advirtió que el ingreso a su establecimiento quedó reducido a un espacio de aproximadamente un metro de vereda.
“Hoy entró una paciente con muletas y es un peligro. No solamente por el problema económico, porque a lo mejor la gente no puede venir porque está cortada la calle, sino ¿qué pasa si se cae alguien?”, cuestionó.
Erika, otra comerciante de la cuadra, también manifestó su preocupación por la falta de señalización y las dificultades para circular. Según relató, motociclistas y ciclistas utilizan las veredas para esquivar el sector intervenido, lo que incrementa los riesgos para los peatones.
A esto se suma una situación que inquieta especialmente a los frentistas: parte del pavimento quedó sin suficiente apoyo de tierra por debajo, mientras vehículos particulares y colectivos urbanos continúan circulando por el estrecho espacio habilitado.

Valeria Fernández, vecina del sector, aseguró que las sucesivas intervenciones redujeron la cantidad de clientes en los comercios y expresó su temor ante un posible hundimiento.
“El colectivo es pesado y no sé cuánto aguantará la capa asfáltica sola porque no tiene nada abajo que sostenga”, señaló.
Los vecinos también cuestionaron la falta de información sobre los plazos de finalización de los trabajos. Aseguran que realizaron numerosos reclamos, pero todavía no recibieron precisiones sobre cuándo se normalizará la circulación.
“A mí nadie me explicó nada. Siempre se han presentado cuando yo me he quejado”, sostuvo Lucrecia, quien también reclamó por la señalización del sector.
La posibilidad de nuevas lluvias aumenta la preocupación, ya que los frentistas advierten que el agua podría acumularse en la excavación y agravar la inestabilidad del terreno.
Mientras tanto, la calle Alvear al 1100 continúa con importantes restricciones para circular y sin una fecha confirmada de finalización de las reparaciones. Los vecinos exigen que se garantice la seguridad de quienes transitan por el lugar y que la intervención permita resolver definitivamente un problema que se arrastra desde hace más de dos meses.




