44 días plagados de violencia: cuatro crímenes y una seguidilla que encendió la alarma en Río Cuarto
Después de más de siete meses sin homicidios, Río Cuarto atravesó en apenas 44 días una sucesión de hechos de extrema violencia. Cuatro personas fueron asesinadas entre el 22 de agosto y el 4 de octubre y, solamente en la última semana, otros dos hombres resultaron gravemente heridos. El análisis realizado en Telediario puso el foco en una escalada marcada por armas, conflictos barriales y drogas.
Durante buena parte de 2026, las estadísticas de homicidios de Río Cuarto habían mostrado un escenario muy diferente. El primer crimen del año fue el de Paolo de la Fuente, atacado a tiros el 7 de enero en barrio Fénix. Según se reconstruyó en Telediario, fue baleado luego de ser confundido por otra persona y murió tras permanecer cerca de 20 días internado.
Después de aquel caso transcurrieron 213 días sin nuevos crímenes en la ciudad.

Pero esa tendencia se quebró de manera abrupta el 22 de agosto. Desde entonces, en apenas 44 días, Río Cuarto acumuló cuatro homicidios y otros episodios de extrema violencia que dejaron personas gravemente heridas.
El primero de esta seguidilla fue el de Oscar Kowszyk, quien había permanecido desaparecido durante varios días hasta ser encontrado muerto dentro de una vivienda de Buenos Aires al 1100. Por su muerte fueron detenidas dos personas.
Luego, el 7 de septiembre, fue asesinada Graciela Oviedo en su propia casa de barrio IPV Alberdi. La mujer murió a golpes durante un intento de robo y por el caso fue detenido un vecino del mismo sector.
Dos semanas más tarde ocurrió uno de los hechos de mayor impacto público: el crimen de Lautaro Figueroa, baleado durante los festejos de la primavera en la Costanera del Río Cuarto. El joven recibió múltiples disparos y uno de ellos terminó siendo fatal.
El cuarto homicidio llegó el 4 de octubre. Roberto Mansilla, de 44 años, murió después de recibir una herida de arma blanca dentro de una vivienda de barrio Castelli II. Por el crimen fue detenido un hombre que conocía a la víctima y la investigación intenta establecer qué originó la discusión.

La preocupación también se concentra en otros episodios recientes que, aunque no tuvieron hasta ahora desenlace fatal, muestran la repetición de ataques con armas de fuego y armas blancas.
El 28 de septiembre, Alexis Rodríguez fue baleado frente a su vivienda de Godoy Cruz al 2800 y continuaba internado. Días después, el 2 de octubre, otro hombre fue apuñalado en barrio Cola de Pato: recibió una herida que comprometió uno de sus pulmones y debió permanecer hospitalizado.
Así, el cuadro presentado en Telediario expone seis episodios de extrema violencia en poco más de un mes, cuatro de ellos con víctimas fatales.

“44 días plagados de violencia”
Durante el análisis, los periodistas advirtieron que no se trata solamente de contar homicidios, sino de observar una secuencia reciente en la que se repiten enfrentamientos, armas, ataques en viviendas y situaciones ligadas a conflictos interpersonales.
“Cuatro crímenes en un mes y medio, seis episodios de extrema violencia”, resumieron durante el informe, al advertir sobre una seguidilla que genera preocupación en la ciudad.
El crimen de Castelli II agregó además otro elemento al debate. Un vecino que ayudó a trasladar a Roberto Mansilla sostuvo que la discusión habría estado vinculada al consumo de drogas y describió enfrentamientos frecuentes entre consumidores en el barrio. “La maldita pipa está en todos los barrios”, expresó en un dramático testimonio.
La secuencia obliga ahora a mirar más allá de cada expediente individual. Son hechos con circunstancias diferentes y no existe, a partir de la información disponible, un único origen que permita vincularlos entre sí. Sin embargo, su concentración en tan poco tiempo vuelve a instalar una discusión de fondo sobre violencia urbana, circulación de armas, consumo problemático de drogas y respuestas preventivas del Estado.




