A los 90 años, el chofer del Papamóvil de Juan Pablo II sueña con llevar al papa León XIV
- Telediario Digital

- 12 ago
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Antonio Rivera tiene 90 años y en 1987 fue el encargado de conducir el vehículo que trasladó a Juan Pablo II por Córdoba. Ante la anunciada llegada de León XIV a la Argentina, volvió a subirse al histórico Papamóvil y lanzó una frase que emocionó a todos: “Estoy todavía para llevar varios Papamóviles”.

La anunciada visita del papa León XIV a la Argentina volvió a despertar uno de los recuerdos más fuertes de la historia reciente de Córdoba: la llegada de Juan Pablo II en abril de 1987. A 39 años de aquella jornada, Telediario Federal habló con Antonio Rivera, el hombre que condujo el Papamóvil durante el paso del Pontífice por la capital provincial.
Rivera tiene hoy 90 años y regresó al Museo de la Industria de Córdoba, donde se conserva la histórica Renault Trafic utilizada para trasladar a Juan Pablo II. Al volver a sentarse frente al volante, la emoción fue inmediata.
“En estos momentos me siento ya como si lo llevara al Papa”, recordó durante la entrevista con Telediario.
Su elección como conductor llegó después de varias semanas de trabajo en la entonces Fábrica Militar de Aviones. Según contó, allí colaboraban con los preparativos para la visita papal cuando recibió la noticia.

Rivera recordó que tomó el vehículo frente a la Catedral, en inmediaciones de Plaza San Martín, y trasladó a Juan Pablo II hasta la Fábrica Militar de Aviones. El recorrido duró aproximadamente una hora debido a la enorme cantidad de personas que acompañaban el paso del Papa.
“Nunca había visto a tantas personas juntas. Casi 300.000 había en la pista. Era era totalmente una fiesta, una fiesta muy grande.”, relató. La caravana avanzaba lentamente y bajo un importante operativo de seguridad, con vehículos policiales y personal encargado de comunicarse permanentemente con el conductor.
La Renault Trafic, modelo 1986, fue especialmente acondicionada para aquella visita. Rivera recordó que contaba con gruesos vidrios antibalas traídos desde Alemania y un sistema de comunicación entre la parte posterior y la cabina. Hoy el vehículo permanece exhibido como una pieza histórica en el Museo de la Industria.
La expectativa por la llegada de León XIV abrió ahora la posibilidad de restaurar aquel mismo Papamóvil para presentárselo al nuevo Pontífice durante su paso por Córdoba.
Rivera explicó que existen conversaciones para realizar tareas de mantenimiento junto a Renault, debido a los años que el vehículo permaneció detenido. “Estamos tratando de ponerlo en condiciones para estar preparados, todavía no se sabe bien si va a ser este o si van a traer otro papamóvil”, señaló. Según contó, una de las alternativas sería trasladarlo nuevamente al predio de la actual FAdeA y exhibirlo allí durante la visita papal.
Todavía no existe una definición sobre si el histórico vehículo podría volver a trasladar a un Papa. Antonio, sin embargo, no perdió el entusiasmo. Cuando le preguntaron si aceptaría conducir nuevamente, respondió entre risas
“Yo manejo lo más bien. Tengo una habilidad tremenda. Incluso cruzo las Altas Cumbres. Estoy todavía para manejar varios Papamóviles”.
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