Argentina lleva sus nuevos blindados a Brasil: los Stryker y TAM 2C-A2 salen al ejercicio Arandú
El Ejército Argentino inició el traslado ferroviario de tanques TAM 2C-A2 y vehículos blindados Stryker 8x8 hacia Rio Grande do Sul. Participarán junto al Ejército Brasileño del ejercicio combinado Arandú, en medio del proceso de reequipamiento militar que incluye la incorporación de hasta 235 Stryker provenientes de Estados Unidos.

El Ejército Argentino comenzó a movilizar hacia Brasil algunos de sus sistemas blindados más modernos. Tanques TAM 2C-A2 y vehículos de combate Stryker 8x8 fueron concentrados en Zárate, provincia de Buenos Aires, para iniciar desde allí el traslado ferroviario hacia Rio Grande do Sul, donde participarán del Ejercicio Combinado Arandú junto al Ejército Brasileño.
Los vehículos pertenecen a la I Brigada Blindada y la X Brigada Mecanizada. Al despliegue se suman camiones tácticos Unimog U4000 y Oshkosh. Una parte central del operativo logístico se realiza mediante formaciones de Urquiza Cargas, utilizadas para transportar el equipamiento pesado desde Zárate hacia territorio brasileño.

Una prueba para los nuevos blindados
El ejercicio Arandú apunta a profundizar el adiestramiento conjunto entre los ejércitos de Argentina y Brasil, mejorar la coordinación de procedimientos y aumentar la capacidad de operar de manera combinada. Para esta edición está previsto el despliegue de miles de efectivos y cientos de vehículos de ambos países.
La participación argentina tiene además un componente particular: fuentes especializadas señalan que será el primer despliegue internacional de los TAM luego de su modernización al estándar 2C-A2 y la primera participación de los Stryker argentinos en un ejercicio combinado con una fuerza extranjera.
Los Stryker y una compra mucho mayor
El movimiento hacia Brasil ocurre mientras Argentina avanza en una operación de una escala considerablemente superior. El 21 de agosto, el Ministerio de Defensa formalizó mediante una Carta de Oferta y Aceptación con Estados Unidos el proceso para incorporar hasta 235 vehículos blindados Stryker. El paquete contempla diferentes configuraciones para transporte de infantería, comando, evacuación médica y apoyo de fuego.
El propio Gobierno sostiene que la incorporación busca mejorar la movilidad protegida del Ejército y profundizar su interoperabilidad internacional. Sin embargo, el comunicado oficial que anunció la operación habló de condiciones económicas “particularmente favorables” sin precisar allí el costo total que tendrá la adquisición de los 235 vehículos.
En ese punto aparece una discusión que excede al ejercicio militar en Brasil: cómo se financiará el proceso de reequipamiento, cuál será su costo final y qué participación tendrán la industria nacional y las capacidades tecnológicas argentinas dentro de la estrategia de modernización de las Fuerzas Armadas.
Arandú será, entonces, una instancia de entrenamiento bilateral, pero también una vidriera para dos de los sistemas sobre los que el Ejército está construyendo parte de su renovación: el TAM modernizado en Argentina y el Stryker de origen estadounidense.




