Condenaron a más de 20 años de prisión a un padre que abusó de su hija desde los 4 años
La Justicia le impuso una pena de 20 años y 10 meses de cárcel. La fiscalía y la querella habían solicitado 23 años. La abuela y el tío de la niña también están imputados por presunto encubrimiento y deberán enfrentar un juicio.
La Justicia de Río Cuarto condenó este viernes a 20 años y 10 meses de prisión a un hombre de 32 años de General Deheza por abusar sexualmente de su propia hija.
El caso, que conmocionó a la localidad, salió a la luz cuando profesionales del Hospital San Antonio de Padua detectaron indicios de abusos reiterados en la niña, que en ese momento tenía 11 años.

Según se conoció durante el proceso judicial, los abusos habían comenzado cuando la víctima tenía apenas 4 años.
La menor había sido trasladada desde el hospital de General Deheza hasta Río Cuarto por problemas de salud, y fueron los médicos quienes advirtieron que las dolencias estaban relacionadas con situaciones de violencia sexual.
La sentencia fue dictada por el juez Bianchi, quien consideró acreditados distintos delitos de abuso sexual agravado, entre ellos por el vínculo familiar, el grave daño ocasionado a la salud física y mental de la víctima y el aprovechamiento de la convivencia. También se contempló el delito de promoción a la corrupción de menores.
En diálogo con Telediario, la fiscal de Cámara María del Rosario Fernández López confirmó que tanto el Ministerio Público Fiscal como el abogado querellante Marcelo Garay habían solicitado una pena de 23 años de prisión.

“Nosotros habíamos solicitado 23 años de prisión, pero estamos conformes con la resolución del juez”, expresó la funcionaria judicial. Además, destacó que la condena se encuentra considerablemente por encima del mínimo previsto para este tipo de delitos.
La investigación judicial no termina con la condena del padre. La abuela y el tío de la víctima continúan imputados por presunto encubrimiento y deberán enfrentar un proceso judicial.
La fiscal explicó que ambos habían sido sobreseídos inicialmente, pero esa resolución fue revocada al considerarse que existían cuestiones vinculadas a la perspectiva de género que debían ser evaluadas.

La causa fue remitida a la Cámara Segunda del Crimen, donde se deberá fijar una fecha para el juicio. Fernández López señaló que los imputados podrían recibir penas de prisión efectiva, aunque aclaró que cualquier resolución dependerá de las pruebas y del desarrollo del debate.
La fiscal también brindó detalles sobre el acompañamiento que recibe la víctima, quien permanece bajo tratamiento médico y psicológico. Según explicó, la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF) interviene en su asistencia y la menor cuenta con educación domiciliaria, atención médica y acompañamiento terapéutico permanente.
“Es una niña que tiene desde educación en su casa y toda la asistencia de médicos y acompañantes terapéuticas que la acompañan en su recuperación y en el día a día”, sostuvo Fernández López.
El juicio se desarrolló a puertas cerradas para proteger la identidad de la víctima. Por ese mismo motivo, no se difundió el nombre ni la imagen del condenado, ya que su identificación podría permitir reconocer a la niña.




