Desde córdoba, desarrollan una impresora 3D que construye casas con barro
- Telediario Digital

- hace 2 días
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En proyecto que combina automatización industrial con técnicas ancestrales de bioconstrucción. Desde Córdoba crearon una máquina que puede imprimir viviendas de hasta 80 metros cuadrados con tierra cruda y residuos agroindustriales, reduciendo el trabajo pesado y el consumo energético.

La innovación tecnológica y la construcción sustentable también se desarrollan desde el interior del país. En Córdoba, un grupo de emprendedores creó una impresora 3D capaz de levantar viviendas con barro, combinando precisión digital con uno de los materiales de construcción más antiguos utilizados por la humanidad.
Agustín Gore, cofundador de Barrobot3D, explicó en diálogo con Telediario Federal que la iniciativa surgió a partir de la necesidad de automatizar y facilitar el trabajo en la bioconstrucción, una actividad que utiliza materiales económicos y naturales, pero que demanda mano de obra especializada, costosa y físicamente exigente.
“Siempre observamos que el gran problema de la bioconstrucción es la mano de obra. Los materiales son muy económicos, pero requieren un conocimiento específico y un trabajo muy pesado”, señaló Gore. Frente a esa dificultad, el equipo buscó aplicar herramientas de automatización industrial para ampliar el acceso a este tipo de viviendas.
La máquina funciona de manera similar a una impresora 3D convencional. A partir de un diseño digital, un sistema de control numérico computarizado guía el recorrido del equipo con precisión milimétrica y deposita en cada punto la cantidad de material indicada.
La diferencia con cualquier otra impresora 3D está en la escala y en el insumo utilizado. En lugar de filamentos plásticos, la impresora trabaja con tierra cruda y mezclas que pueden incorporar fibras vegetales, cenizas, cáscaras de arroz y otros residuos industriales o agroindustriales.
"Cuando arrancamos a pensar en esto vimos que se estaba aplicando al cemento más que nada, y queríamos aplicar esa tecnología, pero a la construcción con barro", recordó Gore.

El objetivo es aprovechar los materiales disponibles en cada región para reducir los costos de transporte y el impacto ambiental.
“Buscamos trabajar con materiales de descarte y que la preparación no aumente el costo de la construcción”, explicó el desarrollador.
Además de reducir el uso de materiales industrializados, las viviendas de barro ofrecen ventajas térmicas. Según Gore, este tipo de construcciones mantiene los ambientes cálidos durante el invierno y frescos en verano, regula la humedad y puede disminuir hasta un 50% la energía necesaria para climatizar una casa.
La impresora desarrollada actualmente cuenta con un área útil de aproximadamente 11 metros de largo, 7,5 metros de ancho y 3,5 metros de altura. Esto permite trabajar sobre viviendas de entre 75 y 80 metros cuadrados.
El equipo ya proyecta ampliar la altura de impresión hasta los cinco metros para construir viviendas de dos plantas. También desarrolla modelos más pequeños destinados a la investigación de materiales, el diseño de mobiliario urbano y la fabricación de objetos para espacios exteriores.
Una de las estructuras elegidas para las primeras pruebas fue el domo, ya que permite resolver con el mismo material las paredes, la estructura y el techo. Sin embargo, la máquina puede imprimir diseños cuadrados, redondos, bóvedas, muros interiores, muebles empotrados, estufas y ductos de ventilación.
Otra de las ventajas explicadas por Gore, es que las instalaciones eléctricas, sanitarias o de climatización pueden incorporarse durante el proceso de impresión, entre una capa y otra. Esto evita tener que romper posteriormente las paredes para colocar caños o cables.
El proyecto todavía se encuentra en una etapa avanzada de prototipo y sus responsables no cuentan con una estimación definitiva sobre el costo por metro cuadrado. La máquina demora un día en montarse, otro en desmontarse y cerca de un mes en imprimir una vivienda que ocupe toda su superficie útil, dependiendo de las condiciones climáticas.
La iniciativa muestra cómo la innovación aplicada desde las provincias puede ofrecer respuestas a problemas habitacionales, productivos y ambientales. Tecnología de punta, materiales regionales y conocimientos ancestrales confluyen en un proyecto que busca hacer de la bioconstrucción una alternativa más accesible y escalable.
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